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Los bonos para gastar en comercios tensan el pacto de la concertación social

UGT y CC OO se enfrentan al gobierno local al rechazar dar dos millones al plan y exigen priorizar ayudas directas | La patronal muestra recelo

Ana González firma el pacto de concertación “Gijón reinicia” ante la mirada de Belarmino Feito, de Fade; Fernando Díaz Arnáiz, de UGT y Víctor Manuel Roza, de Comisiones Obreras.

Ana González firma el pacto de concertación “Gijón reinicia” ante la mirada de Belarmino Feito, de Fade; Fernando Díaz Arnáiz, de UGT y Víctor Manuel Roza, de Comisiones Obreras. Ángel González

El proyecto de bonos de descuento que plantea el gobierno municipal como vía para activar el consumo en la hostelería y el comercio local, duramente castigados por el covid-19, está tensando al máximo la relación entre los firmantes del pacto de concertación “Gijón reinicia”. Una tensión que quedó patente en la reunión celebrada ayer para presentar a los agentes sociales las previsiones económicas para un 2021 de prórroga presupuestaria. En base a los remanentes y recursos a préstamo para inversiones desde el Ayuntamiento se espera no estar muy lejos de los 26 millones comprometidos al firmarse el pacto en mayo de este año. En principio se están barajando cifras que superan los 24 millones.

El problema es que dentro de ese diseño presupuestario se reservan dos millones de euros para esos bonos de consumo. Y aquí es donde surge la discrepancia. Las dos fuerzas sindicales de la concertación, UGT y Comisiones Obreras, han mostrado con contundencia su rechazo a esta iniciativa municipal. Desde la patronal, representada en la concertación por la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), tampoco se dan saltos de alegría con la idea. El Ayuntamiento, según el planteamiento inicial, sacaría al mercado 170.000 bonos a través de una plataforma. Los usuarios se bajarían esos bonos –que incluirían descuentos de 5,10 y 20 euros para facturaciones superiores a 20, 40 y 60 euros, respectivamente– para gastarlos en comercios, hostelería, actividades culturales, alojamientos o empresas de intermediación. El gobierno local entiende que su aportación cubriendo esos descuentos podría multiplicar por tres el dinero que se movilizaría en la ciudad.

Ambos sindicatos comparten sus muchas dudas sobre la eficacia de este sistema de bonos y la certeza de que no es su momento. Esa es la base de su rechazo frontal a un sistema que, consideran, favorece a los consumidores de rentas más altas y los negocios de mayor envergadura dejando al margen a los gijoneses con menor poder adquisitivo y a los negocios de menor tamaño. Cualquier acción de impulso al consumo, dicen, puede ser una buena estrategia para la era “postcovid” pero lo que ahora necesita la economía local son ayudas directas. A ese mensaje al gobierno local de PSOE e IU le suman otro: si el Ayuntamiento quiere apostar en solitario por la iniciativa que lo haga sin detraer dineros de la concertación social.

Así las cosas, los firmantes del pacto se han dado un tiempo de reflexión navideña y volverán a reunirse el próximo día 29 con la intención de solventar algunos flecos antes de que suenen las campanadas del cambio de año. Al “darle otra vuelta” a los bonos de consumo se suma la necesidad de desbloquear procesos de contratación del plan de empleo en plazas de la parte de cultura que quedaron desiertas y de formalizar la propuesta gijonesa para nuevas escuelas taller al Principado, que acaba de abrir la convocatoria para los próximos dos años con un presupuesto de 10,2 años para toda Asturias.

Pero el descontento sobre la concertación no se limita a lo que se va a hacer en 2021. También hay quejas sobre lo hecho en 2020. Sobre todo con el retraso en el pago de las ayudas a la reapertura de negocios y recuperación del empleo para las que se comprometieron cinco millones. Según un informe de la concejalía de Promoción Económica, que lidera el edil Santos Tejón, las obligaciones reconocidas en ayudas al reinicio de la actividad se limitan al 4% de los 1.500.000 euros de la convocatoria, lo que supone 63.364 euros, y el porcentaje sube al 15% sobre un total de 3,5 millones en las ayudas a autónomos y pymes, lo que limita lo pagado a 534.968 euros . Una demora que reconoce el propio Ayuntamiento y achaca al complejo y lento proceso de tramitación y fiscalización. Desde Podemos-Equo, el edil Juan Chaves, criticó ayer que el gobierno local “ni ejecute los acuerdos diseñados en mayo, ni cumpla con los acuerdos plenarios de hace solo un mes, cuando se comprometió en el Pleno ante nuestra propuesta a diseñar de manera urgente otro paquete de medidas centradas en la activación económica del comercio urbano y la hostelería local ”.

A nivel global, y sobre un presupuesto para la concertación para este año de 26,8 millones el Ayuntamiento calcula un nivel de ejecución del 62% en obligaciones reconocidas que se eleva al 73% en la fase de disposición.

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