“Las matemáticas son lo que son. Once más uno no son mayoría en el Ayuntamiento de Gijón”. José Carlos Fernández Sarasola, portavoz de Ciudadanos, echó mano ayer de los números para recordarles a PSOE e IU que podrán tener el gobierno municipal pero no los votos necesarios para sacar adelante los asuntos que lleguen a votación en el Pleno. Y lo hizo tras volver a extender la mano de la formación naranja, principal partido de la oposición municipal en Gijón, para llegar a acuerdos. Más en un 2021 donde el Ayuntamiento estará en prórroga presupuestaria y la crisis social y económica derivada de la crisis sanitaria seguirá marcando la agenda política y ciudadana.

“En estas circunstancias tenemos que empujar todos en la misma dirección o el barco se hunde. No podemos defraudar a la ciudadanía. Nuestra intención es llegar a acuerdos... si nos dejan”, indicó el portavoz municipal, quien lamentó que el gobierno de Ana González les hubiera apartado de otras negociaciones después de las reuniones iniciales. Su ejemplo fue la ordenanza de movilidad, donde al final el gobierno cerró su acuerdo con Podemos.

Más allá de las prioridades que marque la pandemia, Ciudadanos tiene claro que el 2021 es el año para acometer un cambio en la estructura municipal y en la gestión con “unos gastos corrientes que están disparados”. “Desde luego la fórmula para solucionarlo no es subir los impuestos”, indicó. Fernández Sarasola también considera que hay que poner control en las subvenciones pero, sobre todo, le reclama al gobierno municipal que se abra a la participación, tanto de los grupos políticos como de los vecinos, y obvie planteamientos ideológicos en favor de puntos de encuentro. “No somos nosotros quienes ponemos las líneas rojas”, sentenció.

Fernández Sarasola hizo esta apuesta de futuro tras hacer un análisis del pasado 2020 donde no tuvo empacho en reconocer la buena gestión en el área de Servicios Sociales. ¿La queja? Las infraestructuras como el plan de vías, la Zalia o el vial de Jove “donde la novedad es que hemos sumado un año y medio más de retrasos”.