Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Antonio Corripio, presidente del Grupo: “Podemos ser un aliado con el Piles, el Ayuntamiento debería aprovecharlo”

“Hemos rebatido todos los argumentos para cerrar el anillo, que es una decisión personal del concejal de Medio Ambiente”

Antonio Corripio, en el Grupo, con el anillo navegable, a la izquierda.

Antonio Corripio, en el Grupo, con el anillo navegable, a la izquierda. Marcos León

Antonio Corripio (Gijón, 1970) es el presidente del Grupo Covadonga. El club presentó esta semana su propio informe para renaturalizar el río Piles y salvar el anillo navegable, cerrado desde diciembre de 2019. Propone taludes revegetados y rebajar los muros de hormigón de la infraestructura hasta la cota del canal de navegación.

–¿Cómo han sido estos días de debate en torno al Piles?

–Tranquilos. Satisfechos por haber transmitido un proyecto de primer nivel, que no es solo del Grupo sino de la sociedad civil. Estamos agradecidos a la Alcaldesa y a la oposición por haberlo entendido.

–Apoyos no les faltan.

–Con el cierre del anillo reunimos en cinco días 12.500 firmas en la Navidad de 2019. Formamos parte de la patronal de centros deportivos de España, que nos apoya. Hemos conseguido eso ahora con los grupos de interés de Gijón. Vamos a entregar nuestro programa a la gente que valora los proyectos europeos en Bruselas. El Grupo es una entidad de peso y un gran aliado para ir con él de mano. Sería bueno que eso lo aprovechara el Ayuntamiento.

–¿Qué supondría para el Grupo perder el anillo?

–La desaparición del piragüismo, un deporte tradicional de Gijón que no practican solo socios del Grupo. Antes de esto también nos preocupaba el río. Implantamos un protocolo médico estricto por si un niño se caía al agua. Pero ahora hemos tenido que dar un paso más.

–Proponen rebajar los muros del anillo a su cota de navegación y hacer un espacio verde. ¿Tienen plazo y coste?

–Se habló de un año. El coste dependería del modelo que se implementara porque hay varios. Si se aprobara se haría rápido porque sería consultar, una vez decidido el modelo, a quienes hicieron los informes. Algunos modelos ya se han implantado con éxito en ciudades de Europa. Bajar los muros permite aliviar en momentos de crecida para que no haya inundaciones.

–Para usted, la clave de todo es eliminar vertidos.

–Nuestro propuesta se sustenta en eso. Exige eliminar vertidos, reducir la inundabilidad con taludes, incrementar el espacio de las riberas y su renaturalización. Así como la compatibilidad y los usos deportivos. Ese es el resumen a 120 hojas de informe. Lo más difícil, afirma Francisco Pellicer (autor del documento), es acercar el componente social a la obra. Precisamente, eso es justo lo que ahora se quiere eliminar. Es absurdo.

–Da gracias a la Alcaldesa y a la oposición y señala a Aurelio Martín.

–Sí. Hemos rebatido todos sus argumentos con una eficacia que convence a los expertos. Cerrar el anillo es una decisión personal suya. No se sustenta en criterios técnicos ni científicos. Por eso, ponemos el foco sobre él.

–¿Sólo en él?

–Siempre dice que él no hace los informes. Bien, hablemos también del director general de Medio Ambiente, Cosme García, que será el que le informe. Cuando alguien se equivoca, como es el caso, lo normal es rectificar. No lo ha hecho.

–¿Qué interés puede tener Martín en cerrar el anillo?

–Hay que preguntarle a él. Hemos demostrado que el anillo es compatible con un río y una playa limpios.

–Han acreditado que el Grupo no vierte al cauce del Piles.

–Acusar de eso al Grupo no estuvo bien. El concejal tendría que haber descolgado el teléfono y llamarme para preguntar por qué no habíamos entregado el informe. El error fue suyo, porque lo mandamos en tiempo y forma. Que menos que, después de eso, pedir unas disculpas públicas.

–¿Han hablado desde entonces?

–No, la última vez que tuvimos contacto con él fue en diciembre de 2019, cuando su director general nos informó del cierre del anillo.

–¿Con nadie de la concejalía?

–La comunicación de la concejalía con el Grupo Covadonga es cero. Tuvimos en diciembre una reunión con la Alcaldesa. Se comprometieron a que desde la concejalía se nos llamaría por cualquier tema relacionado con el río. Hubo reuniones y vino el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y no nos avisaron. Este sábado enviamos nuestro informe a Aurelio Martín. Hemos solicitado un encuentro formal con él, con el presidente del Principado, Adrián Barbón, con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Manuel Gutiérrez, y con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.

–¿A qué achaca esta falta de comunicación?

–A una decisión personal y política de destruir el anillo. El primer informe, el de Uvant, ha quedado tan desacreditado que ya ni se meciona. El análisis preliminar de la Universidad de Oviedo da la razón al Grupo, porque señala que el nivel de cianobacterias es 5.400 veces inferior al que marca la OMS.

–También está el informe de Ecologistas en Acción.

–No da ningún dato nuevo. Repite como un mantra los argumentos infundados en los que se apoya el concejal para destruir el anillo. Hemos demostrado que el impacto de las compuertas es insignificante.

–¿Qué piensa de ese informe?

–Respecto a la renaturalización, no aborda el tema en profundidad y se limita a unas acciones muy discutibles como son las escolleras, y de muy pequeño alcance, como es la jardinería. No se abordan temas nucleares como la ampliación de la sección hidráulica para disminuir el alcance de las inundaciones y sus daños. Las escolleras con aporte de tierra y vegetación, además de reducir la sección hidráulica, tienen complicado resistir las crecidas del río por sus dimensiones. Así que a la primera crecida se vendría abajo.

–¿En qué se diferencia de su propuesta?

–Nuestra renaturalización es más ambiciosa porque ampliamos la sección hidráulica y el espacio para la vegetación autóctona de la ribera, mejoramos la conectividad longitudinal y transversal y el acceso seguro al agua. Ahora, cualquiera que pretenda bajar al río tiene complicado salir, salvo por las zonas habilitadas. También facilitamos la práctica deportiva y la contemplación de la naturaleza en el corazón de la ciudad.

–Queda el de la Universidad.

–Estamos contentos de que participen en el debate y nos ponemos a su disposición. Estamos convencidos de que su informe será compatible con el nuestro. Su análisis preliminar reforzó nuestra postura. Si en el próximo sale un elevado índice de cianobacterias, entonces habría que ver por qué causas. No se podrá achacar a la retención de las aguas, sobre todo, si esas aguas se renuevan con la frecuencia necesaria que pedimos. Nuestro informe no es solo del Grupo sino también de grupos de interés social. Entre ellos, profesores de la Universidad de Oviedo. Por eso, no tenemos ningún tipo de objeto al debate en cuestiones científicas, como será el caso.

–Su informe concluye que el río Piles tiene problemas desde hace un siglo. ¿Es una gran preocupación?

–Sí, nuestra y de los que nos precedieron. Siempre quisimos modificar las compuertas del anillo navegable. Abrirlas en función de las mareas y temperaturas. Tuvimos que dar un paso al frente cuando el concejal de Medio Ambiente, Aurelio Martín, anunció la desaparición de la instalación.

–¿La solución del Piles pasa por los fondos europeos?

–Para un proyecto como el que presentamos, sí. Los fondos europeos son imprescindibles para acometer un proyecto para que no cueste ni un euro a los gijoneses ni a los socios del Grupo. Para un proyecto europeo hace falta el apoyo de la sociedad civil. El nuestro lo tiene, el del concejal, no.

–¿El consenso social sólo pasa por mantener el anillo navegable?

– Las opciones que existen en Gijón que no sean el anillo navegable no se sostienen. Si hubiera una razón lógica para cerrarlo seríamos los primeros interesados en hacerlo, porque no queremos que nadie se ponga malo. Pero no lo hay. Es un entorno increíble, porque el río está integrado en la ciudad. Este verano las compuestas estuvieran abiertas. O sea, que fue como si no hubiera anillo y fue uno de los años en que más vertidos hubo a la playa. Está claro que el anillo no guarda relación con la polución. Son los vertidos y hay que controlarlos.

–Su informe concluye que el río Piles tiene problemas desde hace un siglo. ¿Es una gran preocupación? 

–Sí, nuestra y de los que nos precedieron. Siempre quisimos modificar las compuertas del anillo navegable. Abrirlas en función de las mareas y temperaturas. Tuvimos que dar un paso al frente cuando el concejal de Medio Ambiente, Aurelio Martín, anunció la desaparición de la instalación. 

–¿La solución del Piles pasa por los fondos europeos? 

–Para un proyecto como el que presentamos, sí. Los fondos europeos son imprescindibles para acometer un proyecto para que no cueste ni un euro a los gijoneses ni a los socios del Grupo. Para un proyecto europeo hace falta el apoyo de la sociedad civil. El nuestro lo tiene, el del concejal, no. 

–¿El consenso social sólo pasa por mantener el anillo navegable?

– Las opciones que existen en Gijón que no sean el anillo navegable no se sostienen. Si hubiera una razón lógica para cerrarlo seríamos los primeros interesados en hacerlo, porque no queremos que nadie se ponga malo. Pero no lo hay. Es un entorno increíble, porque el río está integrado en la ciudad. Este verano las compuestas estuvieran abiertas. O sea, que fue como si no hubiera anillo y fue uno de los años en que más vertidos hubo a la playa. Está claro que el anillo no guarda relación con la polución. Son los vertidos y hay que controlarlos. 

Compartir el artículo

stats