El juicio previsto para hoy a ocho miembros de la CNT por escraches a un confitero que tuvo que cerrar su negocio se suspendió esta mañana en la sala 1 de la Audiencia. La razón fue el positivo por coronavirus de una de las acusadas. Según explicó la defensa, existían sospechas de la enfermedad desde la pasada semana. Sin embargo, el resultado no se confirmó hasta ayer. Por ahora, no hay fecha para retomar el proceso que podría volver a tener lugar en abril o en mayo. El conflicto se remonta a varios años atrás, cuando los hoy imputados acusaron al dueño de la confitería La Suiza de un delito de abuso sexual cometido contra una empleada –procesada en esta causa– que finalmente se archivó por falta de pruebas.

En total, ocho sindicalistas de la CNT (o afines) se sentarán, cuando se retome la causa, en el banquillo de los acusados para responder de un delito de coacciones que les atribuye el ministerio fiscal; siete de ellos, además, afrontarán penas de cárcel por un presunto delito contra la Administración de Justicia. Piden para ellos, en suma, penas de hasta dos años y medio de prisión y el pago de una indemnización de 60.000 euros que, en el caso de no abonarlos las personas encausadas, deberá ser el propio sindicato, en su vertiente gijonesa, quien asuma esa responsabilidad civil por los daños morales y económicos ocasionados a los dueños de La Suiza.

La familia Álvarez Meana, propietarios de la pastelería, ejerce a su vez la acusación particular, en la que eleva hasta los 600.000 euros la indemnización por el cierre y les atribuye otros siete delitos más como injurias, amenazas o usurpación de identidad, entre otros. Los acusados ultiman el escrito de defensa