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Mallada exige a Mariano Marín que dimita por su inacción al frente del PP local

La presidenta del partido en Asturias dio un ultimátum al de Gijón, que solo dejará voluntariamente el cargo si se lo piden desde Génova

Teresa Mallada y Mariano Marín, a la derecha, durante un acto del PP en 2015 en Gijón.

Teresa Mallada y Mariano Marín, a la derecha, durante un acto del PP en 2015 en Gijón. Ángel González

La presidenta del PP de Asturias, Teresa Mallada, ha dado un ultimátum a Mariano Marín para que dimita como líder del PP de Gijón por su inacción al frente del partido en la ciudad y por el incumplimiento de las directrices que la dirección regional estableció para todas las juntas locales del partido en el Principado hace tres meses.

La exigencia a Marín para que se aparte tuvo lugar en una tensa reunión en la sede autonómica del PP, en la que junto a Mallada y el presidente local también participó el secretario general a nivel regional, Álvaro Queipo. En aquel encuentro, celebrado el pasado 15 de enero, Mallada dio a Marín el ultimátum para que presentara su dimisión a más tardar ayer sábado.

No ha sido así. El presidente local del Partido Popular sigue ostentando el cargo y no contempla dimitir a menos que se lo pida la dirección nacional del partido, cuya sede está en la madrileña calle de Génova, tal como señalan en su entorno.

Tras haber tomado Teresa Mallada las riendas del partido en Asturias, la dirección regional aprobó una Guía de Trabajo de Juntas Locales, en base a la cual la presidenta autonómica marcó a Marín unas pautas a seguir en una reunión celebrada el 6 de noviembre entre ambos y con la asistencia del secretario general del PP de Gijón, Pablo González, y los vicesecretarios locales.

Nada de lo que allí se pidió al presidente local se ha hecho, entienden en la dirección autonómica. Las seis directrices que le marcó Mallada fueron la constitución de comisiones de estudio (grupos de trabajo sectoriales) en las que participaran personas representativas de la sociedad civil gijonesa; el lanzamiento a través de las redes sociales de mensajes del partido con contenido político; la coordinación del partido con el grupo municipal; iniciar y mantener contactos con asociaciones y entidades de la sociedad civil gijonesa; reunir a la Junta Local antes de los plenos para fijar la posición política en los asuntos municipales y abrir la sede local del PP a diario.

El azuce de la nueva dirección regional ya había llevado a que el pasado 3 de noviembre el PP de Gijón diera visos de que podía comenzar a despertar de un letargo de 13 meses en los que su presidente no había convocado reuniones de la Junta Local. En la celebrada en aquella fecha se comprometió a crear las comisiones de estudio, las cuales deben ser ratificadas por el máximo órgano del partido en la ciudad.

Marín se limitó a enviar por correo a los afiliados una propuesta con 15 posibles comisiones de estudio (además de pedir voluntarios entre la militancia para participar en las mismas), pero nunca se llegaron a someter a votación en una junta local. Lo que a Marín le pidieron en ese órgano en diciembre fue su dimisión, tal como informó LA NUEVA ESPAÑA, y lo hicieron veteranos integrantes de la misma, por la parálisis del partido durante más de un año. El que las críticas las verbalizaran los veteranos –y no los integrantes del Comité Ejecutivo regional de Mallada que se incorporaban a la Junta Local de Gijón como miembros natos– dan una muestra del malestar existente en la organización, entienden algunos militantes.

La sede del PP de Gijón sigue sin una actividad regular, su presidente local ha expresado en redes sociales que no puede dedicarse exclusivamente a ese cargo y la coordinación con el grupo municipal brilla por su ausencia. De hecho, la Junta Local no se convocó para marcar posición ante el pleno municipal de esta semana y en las reuniones anteriores de este órgano del partido tampoco se votó sobre los asuntos que iban a abordarse en el pleno.

El próximo viernes se celebrará una reunión del Comité Ejecutivo del PP de Asturias, en el que entre otros puntos del orden del día se abordará la situación de las juntas locales. La de la mayor ciudad de Asturias es relevante para la dirección regional, como lo demuestra el hecho de que fue la primera con la que se reunió Teresa Mallada.

Mariano Marín agotó su mandato hace dos años. Su dimisión posibilitaría que la Junta Local de Gijón designara un nuevo presidente hasta que se celebre el congreso del partido en la ciudad. Quienes quieren que el actual líder se marche también esperan que un nuevo timonel despliegue las velas de un partido que hace muchos meses que se puso al pairo. Pero, contra viento y marea, Mariano Marín ahí sigue.

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