Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El mercado de abastos, a golpe de clic, dirigido a pequeños productores sostenibles

La emprendedora gijonesa Sandra Novo pone en marcha un “market place” digital

Sandra Novo muestra el "markert place" para pequeños productores. Ángel González

La gijonesa Sandra Novo llevaba una década trabajando para Naciones Unidas en cuestiones relacionadas con los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la igualdad. Siempre desde la óptica del sector público y en destinos como Bruselas o Nueva York. Pero hace unos años empezó a ver “el potencial de trabajar con pequeñas empresas, especialmente del sector agroalimentario”, en un mundo de retos cambiantes en lo que se refiere a la soberanía alimentaria, la sostenibilidad o la biodiversidad de las aguas.

Así que en el 2018 se lanzó a la creación de una red digital dirigida a pequeñas y medianas empresas, especialmente vulnerables ante las grandes corporaciones. Se trataba, como ella misma explica, de “favorecer sus oportunidades de negocio y compartir conocimientos sobre economía circular o agricultura regenerativa, conectándolas entre sí”. Novo llegó a tejer una red con 120 pymes de toda España a partir del 2018, pero con la llegada de la pandemia, todo tomó una nueva dimensión.

“En las primeras semanas del confinamiento empezamos a ver los efectos dramáticos de la pandemia sobre los pequeños productores, con los mercados locales cerrados y los canales de ocio y restauración cortados para la distribución de sus productos”, explica la emprendedora. “Si ya venían de una situación complicada, ahora con la reducción de ventas se han vuelto mucho más vulnerables; sólo tenemos que ver las estadísticas de desaparición de agricultores y granjas en Europa en los últimos tiempos”, reflexiona.

Pero con su bagaje de trabajo en este campo y con la filosofía de hacer de los problemas, oportunidades, Novo y sus compañeros de proyecto decidieron dar un giro a la red inicial, para transformarla en un “market digital” en el que los pequeños productores puedan llegar más fácilmente a los consumidores en sus casas, a golpe de ratón y con la ventaja de recibir en su casa los productos. Salvando un abismo de distancias, pero para hacer el concepto más comprensible, se trata de poner en marcha una suerte de Amazon pero dedicado en exclusiva a los pequeños productores agroalimentarios, ofreciéndoles un canal de venta directa sin que tengan que preocuparse por la siempre intrincada gestión de Internet, tráficos y publicidad.

A su favor, la pandemia ha traído sin quererlo ciertos cambios en las pautas de comportamiento de los consumidores que han sido beneficiosas para este proyecto. Por ejemplo, una consolidación de las compras en internet nunca vista hasta ahora. “Era muy raro que la gente comprara comida desde el ordenador, y ahora es cada vez más común”, recuerda Sandra Novo. A ello se suma que, en los últimos tiempos, y especialmente tras el punto de inflexión y de reflexión que ha supuesto para muchos la pandemia, los consumidores cada vez son más conscientes de que es necesario demandar producto de calidad, de proximidad, ecológico y sostenible. Justo lo que el proyecto de la gijonesa buscaba.

El pasado mes de abril ya habían empezado a diseñar soluciones técnicas para crear el market digital, cuando surgió casi por casualidad la oportunidad de presentarse a un “Hackathon” mundial organizado por el Consejo de Innovación Europeo. Básicamente, un encuentro internacional de expertos en software para identificar soluciones innovadoras a los nuevos retos. “Nos presentamos sin esperar nada en realidad, pero lo cierto es que fuimos uno de los proyectos ganadores de todos los que se presentaron a nivel internacional”, señala Novo. También ganaron en otro concurso de ideas en España, y con todo ello y con la colaboración de la Universidad Pontificia de Comillas, lanzaron hace un mes el “market place” marketsostenibles.es, desde el que los compradores ya pueden acceder a los productos de las pequeñas empresas.

“No es un súper, cada productor tiene su propia tienda”, explica Sandra Novo, y además de los productos, en ellas se ofrece un relato pormenorizado de su forma de trabajo, la historia de cada productor y su proceso de elaboración, basado en la gran mayoría de los casos en procesos sin aditivos y con la máxima calidad. Se pueden encontrar productos agroalimentarios y cosméticos de varios productores asturianos y de toda España, con una veintena de vendedores que apuestan por la sostenibilidad, y que han visto en este proyecto, en el que se les cobra una mínima comisión y no se les imponen los precios, como ocurre en otras plataformas, “un salvavidas para llegar directamente al consumidor”.

Un nuevo mundo de ventas pilotado desde Gijón, para llegar a las mesas de todo el mundo.

Compartir el artículo

stats