El abogado gijonés acusado de apoderarse de forma indebida de más de 171.000 euros de un matrimonio que lo contrató para gestionar la incapacidad permanente del hombre tras un accidente, un delito por el que afronta seis años de cárcel, defendió esta mañana su buen hacer durante el juicio en la Sección Octava. "Nunca moví un solo euro sin que ella me lo dijese", afirmó el letrado, que solo quiso responder a preguntas de su abogado. Este hombre, J. M. M. M., explicó que por orden de la afectada realizaba reintegros que luego le daba en mano, desplazándose a Valladolid. Una versión que la mujer, con pocas capacidades, negó esta mañana a través de videoconferencias de la capital castellanoleonesa.

La Fiscalía, según su escrito de acusación, considera que el letrado, “al margen de su compañera de despacho y con desconocimiento de esta”, siendo conocedor del importante incremento en los ingresos del matrimonio derivados del cobro de la pensión por gran invalidez y de las indemnizaciones derivadas del accidente laboral, procedió a abusar del poder otorgado de buena fe por la mujer, “con bajo nivel intelectual”.

La “sangría económica” a la que sometió a sus clientes, apropiándose del dinero de sus cuentas, obligó a la mujer a pedir limosna a la puerta de las iglesias. La acusación pública pide para él seis años de cárcel, la devolución del dinero y una indemnización de 10.000 euros.