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Tres hombres salvan la vida a un joven que se intentó tirar desde el puente de Moreda: "Pensamos que caía"

“No paraba de dar patadas, pero agarramos con fuerza”, describen los gijoneses que agarraron de las piernas al chico para evitar que se precipitase a las vías

Por la izquierda, Juan de Paz, Arturo Vicente Fernández Díaz y David Sánchez, ayer, en la pasarela de Moreda, en el lugar donde salvaron la vida a un joven horas antes.

Por la izquierda, Juan de Paz, Arturo Vicente Fernández Díaz y David Sánchez, ayer, en la pasarela de Moreda, en el lugar donde salvaron la vida a un joven horas antes. Marcos León

La rapidez y valentía de tres gijoneses resultó crucial para evitar que un joven de 18 años se precipitase desde el puente de Moreda por un desengaño amoroso. “No había forma de sujetarle, pensé que nos caía”, recuerda Arturo Vicente Fernández Díaz, que, junto a David Sánchez y Juan de Paz, lograron “in extremis” –y viviendo momentos “de mucha tensión”– salvarle la vida al joven, que fue trasladado en ambulancia hasta el hospital de Jove para una completa valoración médica.

El incidente, que generó un amplio operativo policial y de bomberos, además de gran expectación, ocurrió sobre la una del mediodía. Fue Juan de Paz el primero en reparar que algo anómalo ocurría al ver al joven en la barandilla azul de la pasarela que comunica los barrios de Moreda y El Polígono. “Lo vi sentado, agarrado a una farola, con las piernas hacia afuera, y me acerqué a preguntarle qué hacía y ofrecerle mi ayuda”, recuerda De Paz, impactado aún tras este episodio. Cuando se quiso dar cuenta, el joven se echó hacia adelante con la intención de saltar. “Pensé que había hecho mal, pero le agarré por la cazadora y se soltó, intenté cogerle por el cinturón, pero no llevaba. Luego de los pantalones, fue todo muy rápido hasta que logré engancharlo por una pierna y ya no le solté”, describe el salvador. “No paraba de dar patadas y hacía fuerza por soltarse, pero solo pensé en seguir sujetando para evitarlo; pensé que se iba para abajo en cualquier momento”, añade De Paz. Su intervención le salvó la vida al joven.

Momento en el que rescatan al joven, con la colchoneta de los bomberos en las vías.

En cuestión de segundos, llegó la ayuda de Arturo Vicente Fernández Díaz, que al subir con su bicicleta por el puente ya había visto a lo lejos a este joven sentado. “Venía pensando en qué estaría haciendo, y al momento ya estaba Juan sujetándole para que no se cayera y fui a ayudarle. Todo pasó en muy pocos minutos, pero se hicieron muy largos, ahí agarrando, hasta que llegaron los agentes a ayudarnos, porque pensé que se nos tiraba. No había forma de meterle hacia adentro y solo decía que se quería morir”, rememora Fernández Díaz.

La rápida llegada de los agentes estuvo motivada porque el tercer salvador, David Sánchez, venía escuchando música con los cascos desde el móvil y al primer movimiento del joven llamó al 112. “Vi a dos hombres en una posición extraña, hasta que me di cuenta y llamé. Luego me tiré al suelo para ayudar y coger al chico por los pies. Conseguimos hacer palanca con la barandilla para agarrarnos nosotros y evitar que se cayese”, aporta Sánchez.

Una colchoneta

Cuando las fuerzas flaqueaban, porque el joven se seguía resistiendo, llegaron varios agentes de la Policía Local. “No podía más y le pedí a un agente que me relevase, yo era incapaz de que volviese por encima de la barandilla”, recuerda Juan de Paz, que reconoce que rompió a llorar cuando todo pasó después de la tensión del momento. La pasarela seguía llenándose de agentes, que dieron orden a Renfe de suspender la electricidad en la vía y paralizar las entradas y salidas de los trenes. Mientras, los bomberos desplegaron una colchoneta justo debajo por si acaso el rescate salía mal. Justo al lado encontraron la cazadora del joven y una nota manuscrita.

El joven, una vez a salvo, recibió asistencia médica. “Lo importante es que vea que es un chico joven, que tiene toda la vida por delante y que la aproveche, tiene que seguir para adelante”, coinciden los tres gijoneses que evitaron una tragedia gracias a su valentía.

En Asturias, el recurso principal para personas con tendencia autolesiva está en el Teléfono de la Esperanza, con atención 24 horas, en el 985 22 55 40.

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