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Un conductor drogado intenta arrollar a unos agentes para eludir un control

Dos motoristas alcanzaron en El Polígono al individuo, que tenía el carné retirado y el coche sin ITV y que dio positivo en cocaína

Agentes de la UPR en un control a la entrada de Gijón.

Agentes de la UPR en un control a la entrada de Gijón. Ángel González

Uno de los múltiples y diarios controles policiales que los agentes realizan en los puntos de entrada y salida a Gijón –incrementados ahora para velar por el cumplimiento del cierre perimetral a consecuencia de la pandemia sanitaria– a punto estuvo ayer de acabar en desgracia después de que un conductor tratase de arrollar a los policías para eludir que le parasen a su paso por la avenida de Portugal. Afortunadamente, los intervinientes resultaron ilesos y pudieron dar alcance unas calles más abajo a este individuo, que dio positivo en cocaína, tenía el permiso de conducir retirado y su vehículo contaba con la ITV caducada.

El incidente ocurrió sobre las diez y veinte minutos de la mañana, en la rotonda de la avenida de Portugal que da paso a la autopista. Uno de los grupos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Comisaría de Gijón que se encontraba en ese lugar controlando las idas y venidas de los conductores dio el alto a uno de los vehículos que desde el primer momento parecía hacer caso omiso a las indicaciones.

Al llegar a la altura de los agentes, lejos de estacionar el vehículo en la zona reservada para el control echó el pie al acelerador para emprender la huida y en su acción a punto estuvo de llevarse por delante a los agentes de la UPR. Rápidamente, los dos motoristas de la Policía que forman parte de la unidad emprendieron la marcha para lograr que se detuviera este individuo. En la persecución, el sospechoso cruzó varios semáforos en rojo, forzando a más de un conductor a tener que echar el freno, provocando además momentos de peligro para el resto de conductores. A la altura de la calle Puerto de San Isidro, en El Polígono, lograron que detuviera el coche.

Los agentes procedieron a identificar al conductor, un individuo de 52 años que tenía retirado el carné por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Además, la ITV del vehículo estaba caducada, motivo también por el que se trasladó el coche al depósito municipal. Después, tras las pruebas de alcoholemia y drogas practicadas por la Policía Local se confirmó que había consumido cocaína. Es por ello que fue detenido por un delito contra la seguridad vial y otro de atentado a agente de la autoridad. El copiloto, como no llevaba su documentación, también acabó en Comisaría para que se le identificase.

Los agentes de la UPR realizan estas labores de control de los accesos a Gijón de forma diaria. Y ya desde antes de la pandemia y la concatenación de cierres perimetrales. El objetivo, aseguran fuentes policiales, es el de garantizar la seguridad, estar pendiente por si se hubiesen cometido acciones ilícitas en la ciudad. Ahora, también trabajan en velar por el cumplimiento de las medidas sanitarias impuestas desde el Gobierno regional.

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