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Las peatonalizaciones aíslan al colegio San Vicente

“La Policía debe ser más flexible”, piden las familias del centro que ocupan con su coche “por necesidad” la calle Caridad

Coches junto al colegio San Vicente, en la calle Caridad. En el círculo, alumnos a la salida del colegio.

Coches junto al colegio San Vicente, en la calle Caridad. En el círculo, alumnos a la salida del colegio.

Las peatonalizaciones del corredor desde el paseo de Begoña hasta el Muro han dejado “sin margen” a decenas de familias del colegio San Vicente de Paúl, un centro concertado ubicado en la calle Caridad, que ha perdido todas las plazas de aparcamiento que tenía a ambos lados de la vía. Esto, sumado a que la pandemia obliga ahora a que la salida y la entrada de alumnos se haga de forma escalonada y a que el mal tiempo hace que más familias cojan el coche para llevar a sus niños a clase está provocando problemas puntuales de embotellamiento y la presencia cada vez más frecuente de agentes de la Policía Local.

Las familias afectadas, si bien entienden que la nueva normativa les impide aparcar su vehículo en las coloridas sendas peatonales, piden que la reordenación del tráfico en la zona incluya “medidas de flexibilización” para que las que necesiten acudir al centro en coche no tengan que preocuparse por las multas. “Para la gente que vive algo lejos o está apurado por horarios de trabajo, no queda otro remedio que sacar el coche, es por necesidad”, opina Samuel Baños, padre de la comunidad educativa.

El centro, aclaran las educadoras, tiene un protocolo anticovid para que las salidas y entradas se hagan de forma escalonada y por puertas diferentes. En teoría, la aglomeración de familias y coches en las nuevas sendas peatonales debería ser, por tanto, anecdótica. “El problema es que si una familia tiene a dos alumnos de clases y niveles diferentes tiene que esperar aquí, en coche o de pie, y se junta todo, porque por la calzada eso de la velocidad reducida no se está cumpliendo y los coches siguen de largo a velocidad normal. Es más problema eso que los padres que dejan aquí dos minutos su coche”, opinan las profesoras, que creen que el modelo que se ha adoptado en la calle Caridad ha acabado por no adaptarse a ninguna de las necesidades: las familias que acuden andando tienen derecho a esperar en la senda peatonal, las que vienen en coche no tienen más espacio que esperar en el mismo hueco con su coche y, por el medio, los conductores ajenos a la comunidad educativa no se han hecho aún a la idea de que deben compartir espacio con viandantes.

Varias familias explicaban ayer a la salida de clase que buena parte de los padres con alumnos matriculados viven “relativamente cerca” del centro, así que los que recurren al coche son cada vez menos. “Te acostumbras y lo coges solo cuando llueve o si vas apurado de tiempo, al final como es difícil aparcar por aquí lo intentas evitar”, razona Baños.

Otras familias, sin embargo, reconocen que utilizar su vehículo particular sigue siendo su única opción. Es el caso de Ester Blanco, que reside en Tremañes y s su hija, matriculada en 2.º de Infantil, es demasiado pequeña como para acercarse sola o en autobús. “Al final las familias que venimos en coche estamos aquí dos minutos, pero últimamente sí vemos a la Policía diciendo que no podemos pararnos aquí, así que vas con más prisas. Es más peligroso así. No estaría de más que hubiese un poco de flexibilidad para los que no tenemos más opción que esta”, pide. Las educadoras aclaran que los que más sufren estas restricciones de movilidad son los padres que acuden solos en coche –muchas familias van en pareja y baja a coger al niño el que vaya de copiloto–, porque en cuanto abandonan el vehículo, técnicamente, han estacionado en una senda peatonal. “El otro día un padre dejó el coche al final de la calle y le dijeron que no se podía bajar, que el niño podía acercarse solo”, lamentaron las educadoras. El grupo municipal de Vox había alertado de las quejas de estas familias este lunes y pide que tanto ellas como los autobuses escolares puedan ocupar con paradas breves en la zona peatonal.

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