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El Jardín Botánico prepara una ampliación sobre terrenos de la Universidad

El cambio de gestión y equipo da impulso a un plan de crecimiento y a nuevos proyectos, para los que se tantea una financiacion europea

Una vista de un espacio del Jardín Botánico, con la Universidad Laboral al fondo.

Una vista de un espacio del Jardín Botánico, con la Universidad Laboral al fondo.

La salida del Jardín Botánico de Divertia para incorporarse a la concejalía de Medio Ambiente no solo ha supuesto un cambio en su gestión. También conlleva un nuevo impulso a este museo vivo que abrió sus puertas en 2003 tras años de complejas gestiones. A partir del esquema director diseñado en ese momento, y que ya planteaba diversas fases y proyectos de crecimiento a lo largo de los siguientes años, los actuales responsables del equipamiento en el Ayuntamiento se han puesto a estudiar las posibilidades de acometer una nueva ampliación. Ese crecimiento que se está mirando se ejecutaría sobre terrenos que son propiedad de la Universidad de Oviedo. Una institución vinculada de manera muy directa al Botánico gijonés desde su fundación, en la que participó a través del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT).

Y en la que sigue participando como responsable del ámbito científico del proyecto. De hecho ayer se hacía público el nombramiento del investigador afincado en Gijón Borja Jiménez-Alfaro como nuevo director científico del Jardín. Una decisión tomada desde la Universidad, en base al convenio existente, y a la que ha dado el visto bueno el Ayuntamiento. Doctor en Biología por la Universidad de Oviedo, Jiménez-Alfaro es personal docente e investigador en la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad, con sede en el campus de Mieres y adscrita al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). A su nombramiento seguirá la selección de un conservador, en lo que tiene que ver con el equipo científico y, respecto a la estructura municipal, de un responsable del nuevo servicio de Protección y Educación del Medio Natural, del que dependerán el Botánico y el Monte Deva dentro de la concejalía.

Una estrategia de futuro con una ampliación en el horizonte, un nuevo equipo de trabajo y la intención, anunciada ayer a los grupos de la oposición por Aurelio Martín como concejal de Medio Ambiente, de explorar la posibilidad de captar fondos europeos para poner en marcha proyectos vinculados al Botánico. Aunque a corto plazo lo que marca el calendario es una cita a finales del mes de febrero de los integrantes de la comisión técnica –que componen representantes del Ayuntamiento y la Universidad– para aprobar la programación y el presupuesto.

Inaugurado hace casi veinte años, el Botánico se presenta como un moderno museo vegetal especializado en la flora y la vegetación de los territorios atlánticos de ambas orillas oceánicas. Un espacio con más de 30.000 plantas de 2.500 especies diferentes que ocupan alrededor de 18 hectáreas de las 25 que conforman el ámbito seleccionado en su momento, y donde se incorporaron espacios tan singulares como el Jardín de la Isla o la carbayera del Tragamón.

Su último gran impulso se fecha en 2018, tras seis años de trabajo, con el desarrollo del bioma boreal americano y el laberinto de laurel. A su crecimiento como espacio de conservación de la flora se unió el impulso a la actividad social, lúdica y festiva en su interior. Un giro que tuvo que ver con su gestión desde la empresa municipal Divertia donde el Botánico era una pieza más junto a la organización de festejos, el teatro Jovellanos y la política turística. Divertia fue la única empresa municipal creada por Foro y la marcha del Botánico la primera decisión del actual gobierno de PSOE e IU para reformular esa organización. Hubo también problemas de índole laboral, dentro del equipo científico, que acabaron en el juzgado otro punto de tensión.

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