El Plan General de Ordenación de Gijón cumple su segundo aniversario consolidado en la gestión urbanística municipal y en los tribunales. Precisamente el escenario donde acabaron fracasando los dos anteriores planeamientos urbanísticos lo que llevó a Gijón a vivir un tiempo convulso donde la norma de referencia era el Plan Rañada, fechado a principios de los noventa del siglo pasado.

El 30 de enero de 2019 el Pleno de Gijón dio su aprobación definitiva a un documento que entró en vigor el 14 de febrero con su publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias. La aprobación del PGO se completaba con la aprobación de un revisado Catálogo Urbanístico.

Ambos documentos sumaron el anuncio de 61 recursos contenciosos-administrativos aunque solo se han llegado a formalizar 45 demandas ya que 9 recursos fueron suspendidos y otros siete acabaron desistidos o caducados. De esas 45 demandas 38 hacían referencia concreta al Plan General, 3 al Catálogo y 4 planteaban cuestiones referentes a ambos documentos. A día de hoy, y pendientes de diez sentencias –7 al Plan y 3 al Catálogo– la mayor parte de los recursos han sido desestimados. Ello supone el fortalecimiento del texto que rige el urbanismo local y del planteamiento que se defiende desde el Ayuntamiento.

En lo que tiene que ver con recursos específicos contra el Plan General se contabilizan ahora 21 recursos desestimados frente a 6 estimados y 4 estimados parcialmente. El marcador está más igualado respecto al Catálogo: uno estimado y otro desestimado. Y en cuanto a las sentencias ya conocidas sobre recursos que afectaban tanto a uno como otro documento urbanístico se contabilizan una desestimación y una estimación parcial.

Del resultado de algunos de estos procesos judiciales completados, pero sobre del trabajo de los técnicos municipales en el día a día y de escritos recibidos de ciudadanos, se desvelaron medio centenar de errores materiales en el texto, y sobre todo en los planos, que dieron lugar hace unas semanas a la tramitación de un documento de corrección. Los grupos políticos le dieron el visto bueno por unanimidad el pasado 16 de diciembre en el Pleno a la rectificación de esos errores. Esa decisión acaba de publicarse en el BOPA y en la web municipal para que puedan ser consultados los cambios. Aunque de manera individualizada se notificará a quienes presentaron escritos alertando de esos fallos. El Ayuntamiento, como paso previo, pidió un informe a la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias (CUOTA).