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El panel sobre el pasado franquista de la Laboral “es fundamental”, afirma Barbón

Las asociaciones memorialistas aplauden la instalación del escrito, que los antiguos alumnos ven como “una agresión y un desprecio” a la historia

El polémico panel sobre el pasado franquista de la Laboral apareció ayer girado y mirando hacia la pared para que los visitantes no pudiesen verlo.

El polémico panel sobre el pasado franquista de la Laboral apareció ayer girado y mirando hacia la pared para que los visitantes no pudiesen verlo. Marcos León

“Por supuesto que lo apoyo. Todo lo que sea explicar la memoria democrática y la lucha por la libertad me parece bien y es fundamental para evitar los errores del pasado”. Esa fue la respuesta que ayer dio el presidente del Principado, Adrián Barbón, al ser preguntado si respalda el panel informativo ubicado a la entrada de Laboral Ciudad de la Cultura explicando la presencia de símbolos franquistas en el edificio y aludiendo a que entre sus objetivos fundacionales, en 1940, estaba el adoctrinamiento de los estudiantes en la ideología de la dictadura, afirmación que ha molestado a varios antiguos alumnos y a otras personas vinculadas a la historia de la Universidad Laboral.

Con no repetir los errores del pasado, Barbón se refería a que “el clima político actual es claramente tóxico, especialmente en el Congreso de los Diputados, me asusta y no quiero que eso pase en Asturias”.

La Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral prefiere no apresurarse a dar su parecer. Sí habló alguno de sus integrantes a título personal, como Víctor Camblor, que opina que el texto “encubre un discurso sectario, que trata de desprestigiar por igual al propio edificio en el que se pone, a los artistas que lo decoraron, y a sus alumnos, mediante un escrito retorcido y malintencionado que solo demuestran su mala fe, ignorancia y falta de interés histórico”, señalando que el “espíritu adoctrinador” en la dictadura era algo que se daba en todos los centros educativos y que la Laboral cuando se puso en marcha en 1965 se hizo bajo los criterios de educación humana y profesional de los Jesuitas.

En términos similares se pronuncia el arquitecto Vicente Díez Faixat, hijo de uno de los arquitectos que participaron en la construcción del complejo de la Laboral para quien la formación que se impartió en la Laboral “tiene que ver más con San Agustín que con Franco” y que aunque el edificio se hizo en un contexto franquista “no pretendió serlo nunca”, considerando que con ese panel “están utilizando la historia como un instrumento de agresión y desprecio”, además de hacerse para “provocar”.

También quien fuera el último rector de la Universidad Laboral, Viliulfo Díaz, considera que el panel es fruto de la “ceguera ideológica”.

Estos planteamientos contrastan con los de las asociaciones memorialistas. Así, Rafael Velasco, de la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) expresó su sorpresa por el malestar generado por el panel en un momento en el que se ha alcanzado un consenso en el Ayuntamiento para promover la candidatura del inmueble a ser declarado patrimonio de la humanidad, consenso posible “en base a la resignificación de ese espacio”, a lo que contribuye el panel “en el que lo único que se hace es explicar lo que hubo en la Laboral y lo que significa; es evidente que es un espacio de arquitectura franquista, megalómana como la de los regímenes fascistas”.

Velasco agrega que la educación que allí se impartió “era reaccionaria porque se trataba de formar a los hijos de obreros en trabajos manuales, mientras los hijos de los privilegiados accedían a formación universitaria y además en la Laboral el modelo educativo buscaba domesticar a los hijos de los que habían perdido la Guerra Civil, en lo que la Iglesia Católica jugó un importante papel”.

Para Pedro Roldán, presidente de la Cultural Gijonesa, “negar el adoctrinamiento ideológico del franquismo en el país y también en la Laboral, es negar una evidencia histórica indiscutible”.

En opinión del historiador Luis Miguel Piñera, “la Universidad Laboral es un edifico magnífico que hay que cuidar y conservar. También es evidente que el conjunto es un ejemplo emblemático de la estética del franquismo, de la arquitectura de una dictadura. Por tanto que en unos paneles se expliquen esas cosas me parece perfecto. En este caso yo veo el texto correcto. Habla que un objetivo de las autoridades educativas de la época era ‘el adoctrinamiento de los estudiantes en las ideas que sustentaban el régimen dictatorial’, pero eso era algo común en las escuelas de toda España”.

“Son diligentes para la Memoria Histórica, pero no para arreglar la cúpula”, afea el PP

La concejala del PP Ángeles Fernández-Ahúja, puso ayer de relieve las diferentes velocidades del Principado en lo referente a la Universidad Laboral, acelerando la colocación del polémico panel, mientras no acaba de tomar medidas para reparar la cúpula de la iglesia ni para impulsar que el inmueble sea declarado patrimonio de la humanidad. “Es llamativa la diligencia que demuestra el Principado a la hora de instalar paneles informativos sobre la Memoria Histórica en la Universidad Laboral. Por el contrario, la dejación de funciones, la inacción, viene caracterizando su actuación cuando se trata de impulsar la reparación de la cúpula de la antigua iglesia de tan magnífico recinto, como también de impulsar el expediente para promover la candidatura de la Universidad Laboral como patrimonio de la humanidad”, señala la edil. Para Ahúja, “es obvio que a los gobiernos socialistas les sobra miopía política y les falta, desde luego, empatía para comprender lo que supone, lo que simboliza la Universidad Laboral para Gijón y para los gijoneses”.

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