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Naturgy se sale del proyecto para reactivar la autopista del mar a Nantes

La pandemia impedirá lanzar en el plazo fijado una línea cuya viabilidad depende de la obtención de ayudas públicas, recuerda Baleària

Buque de la desaparecida autopista del mar.

Buque de la desaparecida autopista del mar. Ángel González

Uno de los actores secundarios en el proyecto para relanzar la autopista del mar entre El Musel y el puerto francés de Montoir de Bretagne (Nantes-Saint Nazaire) se ha salido del proyecto. Se trata de Naturgy, que participaba junto a Baleària y a la Autoridad Portuaria de Gijón en el proyecto presentado en 2018 a la Unión Europea para impulsar el uso del gas natural licuado como combustible de cinco ferrys, con la posibilidad de que uno de ellos se destinara a reabrir la linea entre Gijón y Nantes.

Naturgy llevaba tiempo colaborando con Baleària, como suministrador de gas natural para sus ferrys, pero esa relación se ha truncado, lo que ha llevado a modificar el acuerdo con la UE para la concesión de subvenciones de los fondos CEF (Mecanismo Conectar Europa) al proyecto liderado por Baleària, debido a que una parte de las ayudas estaban previstas para Naturgy.

Baleària indicó ayer que mantiene su compromiso de estudiar la viabilidad de reactivar la autopista del mar gijonesa, algo que pasa inexorablemente por la obtención de subvenciones del Estado y del Principado, con la posibilidad de que participara el Ayuntamiento. El presidente de Baleària, Adolfo Utor, ya explicó en noviembre de 2019 que el estudio de viabilidad de la línea que habían efectuado arrojaba pérdidas de dos dígitos.

Puertos del Estado, la Autoridad Portuaria y el Principado convencieron a la naviera para que intentar aquilatar costes, al tiempo que ambas administraciones estudiaban la posibilidad de articular algún tipo de ayudas.

En eso se estaba cuando se desató la pandemia del coronavirus el año pasado que se ha traducido en una crisis en las lineas marítimas de pasajeros, similar a la que están sufriendo las aerolíneas. Baleària no es una excepción. De ahí que la naviera indicara ayer que “Baleària reitera su compromiso para estudiar la viabilidad de la puesta en marcha de la línea a medio y largo plazo una vez mejoren las condiciones del entorno”. En buenas condiciones, para alcanzar un punto de equilibrio en la explotación de la linea harían falta ayudas públicas por cuatro o cinco años, recordó ayer Baleària.

El plazo inicialmente previsto de arranque de la linea marítima gijonesa a mediados de este año ya era difícil que se cumpliera antes de la irrupción de la pandemia y se antoja prácticamente imposible en el actual escenario mundial.

Mientras desde la Autoridad Portuaria siempre se ha venido defendiendo que el proyecto subvencionado por Europa incluía la construcción de una gasinera por Naturgy en El Musel y que Baleària destinara a reactivar uno de sus ferrys a reactivar la conexión con Francia, la versión de ambas empresas siempre fue radicalmente diferente. Así, desde Naturgy, se aclaró que su papel consistiría en suministrar en gas natural licuado a los ferrys mediante camiones cisterna, que pueden llegar perfectamente con el combustible desde la regasificadora de Mugardos (Ferrol) de la que Naturgy es uno de sus accionistas.

En cuanto a Baleària, ha repetido por activa y por pasiva que la ayuda europea siempre se destinó a cambiar los motores de fuel pesado por otros de gas natural licuado en cinco de sus ferrys, esto es, que la reapertura de la autopista del mar gijonesa no condicionaba las ayudas.

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