Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La bebida isotónica de Gijón en la que invierte Fernando Alonso

El emprendedor Rubén González logra el primer sello de calidad de la UE para una bebida isotónica, que tiene de inversor al piloto asturiano

Rubén González, con su bebida saludable.

Rubén González, con su bebida saludable.

Una bebida ideada en Gijón se ha convertido en la primera deportiva BIO, elaborada con ingredientes orgánicos y saludables y certificada con el sello de la Unión Europea. Se llama Raw y ha sido creada por el emprendedor Rubén González, gijonés con una larga trayectoria internacional en el sector tras varios años de trayectoria fuera de España, consciente de “la necesidad en el mercado de una bebida saludable, que ofrezca una hidratación funcional para la práctica deportiva y, sobre todo, que sea orgánica y accesible para todos”.

La idea nació en 2018 con el objetivo de promover la bebida isotónica más saludable del mercado, “para cubrir la demanda de una generación de deportistas y consumidores cada vez más preocupados por lo que consumen”, explica Rubén González, fundador y director general de esta start-up gijonesa, que también cuenta con el apoyo de Impulsa. Su invención “da respuesta a un cambio generacional que busca diferentes maneras de beber, comer, desplazarse y comunicarse”. Y que cuenta con el atractivo de que “a pesar de ser orgánica, apenas cuesta unos céntimos más que las otras bebidas isotónicas”.

En medio de la cruzada contra las azucaradas, a las que se ha gravado con un impuesto especial, y de las advertencias desde muchas entidades de un consumo creciente de preparados isotónicos entre los más jóvenes, con los riesgos que ello conlleva con según qué productos, el gijonés ha encontrado un buen nicho de mercado basado en “algo natural, que aporta antioxidantes, minerales y electrolitos a través de ingredientes orgánicos denominados super frutas, caracterizados por las propiedades que tienen sus componentes activos y sus beneficios para la salud”.

“Por todo ello, somos la única bebida del mercado libre de azúcares añadidos, edulcorantes o ingredientes artificiales y que además es baja en calorías, apta para celíacos y veganos”, dice. Buscando así consolidarse en un espectro del mercado al alza, el de los consumidores que buscan productos sin sustancias nocivas para la salud y con un sello pionero que certifica que la bebida está hecha con ingredientes sanos.

La empresa tiene sede en Gijón, pero se embotella en Córdoba y Austria en dos formatos: botella y lata. “Yo soy gijonés y la empresa también”, señala González, inmerso en la expansión del negocio más allá de Europa y con el respaldo de Impulsa en la Milla del Conocicimento.

En noviembre de del año pasado, cumplieron su segundo aniversario convertidos en la bebida oficial del Movistar Team y el Celta de Vigo, el piloto Aleix Espargaró o incluso los “youtubers” Willyrex y Thegrefg. En diciembre, el piloto asturiano Fernando Alonso se hizo inversor de la marca. Raw pasó a ser así en la bebida oficial del piloto, de manera que le acompañará durante su participación en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Sin embargo, tal y como recuerda la firma, esta alianza de Fernando Alonso con Raw va más allá del plano deportivo, toda vez que ha pasado a formar parte de accionariado de la compañía: “El trabajo con profesionalidad, con valor, con pasión y disciplina y, sobre todo, el trabajo en equipo son muchos los valores que comparto con Raw“, señalaba el dos veces campeón del Mundial de Pilotos de Fórmula 1 y campeón del Mundo de Resistencia cuando se formalizó la colaboración.

Su dimensión está llegando además más allá del ámbito estrictamente deportivo y ha captado el interés de empresas líderes como Capsa Food, (Corporación Alimentaria Peñasanta), que en 2019 adquirió parte del accionariado de la compañía. Y en los últimos meses, Raw ha desembarcado en Reino Unido, Francia y Alemania gracias a los Market Places de Amazon, y su estrategia de internacionalización para los próximos años contempla destinos como Portugal y Caribe. Todo un empujón para un producto local que ya se ha vuelto internacional y crece sin límite.

Compartir el artículo

stats