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La exdirectora de un geriátrico acusada de maltrato a ancianos: “Es falso, van a por mí”

El fiscal denuncia a la antigua responsable de la residencia San Carlos, en La Pedrera, por ver indicios de “lesiones, amenazas y vejaciones”

Residencia de San Carlos, en La Pedrera.

Residencia de San Carlos, en La Pedrera. Ángel González

“Es una pataleta de una empleada que quería ocupar mi puesto”. Eso asegura la exdirectora de la residencia de San Carlos, en La Pedrera, tras conocerse ayer que la Fiscalía la ha denunciado por un posible delito de “maltrato, lesiones, amenazas y vejaciones” contra los internos. La noticia cayó como un jarro de agua fría para la nueva responsable del centro, que pide que “no se manche la imagen” de la instalación que ella ahora dirige desde inicios de este mismo mes. “No sabía nada, no tenemos nada que ver”, incide. La acusada, por su parte, culpa directamente a una empleada que, según ella, fue la que presentó las pruebas en las que ahora la Fiscalía ve indicios de delito. “Fuera de contexto y cortando y pegando audios, una riña normal a un residente puede sonar mal, pero yo llevo 50 años en este sector y jamás tuve problema alguno”, asegura.

La Fiscalía confirmó ayer haber presentado una denuncia ante juzgado tras dar como buena un escrito recibido el pasado 20 de septiembre por el equipo de inspectores de la Consejería de Servicios Sociales, que dieron cuenta de “una grabación de audio que contenía expresiones vejatorias proferidas por la directora de una residencia geriátrica a una de las internas”. La situación, asegura el Ministerio Público, “fue presenciada por una gerocultora” –una auxiliar de geriatría–, que fue quien denunció primero los hechos a través de la consejería citada.

En ese momento, se nombró a un instructor para comprobar la veracidad de lo ocurrido. Un mes después, el 28 de octubre, “se recibieron nuevas actas de inspección” de Servicios Sociales como consecuencia de “nuevos audios grabados por trabajadoras del centro residencial” en los que se denunciaban “el modo que tenía la directora de tratar a los internos a su cargo en el centro”. En esos nuevos mensajes de voz, siempre según Fiscalía, “se escuchan expresiones vejatorias vertidas por la directora a varios residentes”. Estos audios apuntaban a “la sospecha de que se estuviera produciendo no solo un trato inadecuado y vejatorio, sino también de maltrato físico por parte de la directora”, ya que las pruebas incluían también “varias fotografías de internos en las que se aprecian hematomas y un parte médico de una de las residentes”.

La exdirectora del centro fue, hasta este mes y desde hace una década, la principal responsable. Niega todo tipo de acusación. “Es todo una pataleta de una trabajadora. Yo quería traspasar la residencia y ella quería quedársela. Ya me dijo que se la iba a quedar, que me iba a hundir. Va a por mí, me ha extorsionado y me ha amenazado en varias ocasiones. La tuve que bloquear”, asegura la implicada. “Ella es la primera interesada” en que la investigación prosiga para poder demostrar su inocencia. Dice haber dejado su puesto por problemas de salud y exculpa también de cualquier tipo de polémica a la actual responsable del geriátrico. “He llamado a mi abogado y voy a seguir adelante. Tras 50 años en el sector jamás había tenido problemas. Me grabó sin mi consentimiento, nunca pensé que llegaría tan lejos. Que les pregunten a los residentes, ningún médico del centro ha redactado ningún parte de lesiones. Es todo mentira”, asevera. Sobre las pruebas que parecen pesar sobre ella asegura que es una cuestión de “contexto”. “Me consta que sabe manipular audios. Habrá grabado algún momento en el que yo puedo reñir a una señora que, por ejemplo, siempre pudo ir al baño sola y ahora quiere que la acompañen y yo le explico que no puede ser, que ella puede hacerlo sola. Siempre he tenido el portón de la residencia abierto; no tengo nada que esconder”, critica.

La Fiscalía, por su parte, solicita en su denuncia como medida cautelar el alejamiento de la persona denunciada con relación a los internos, aunque tanto la actual directora como la acusada confirman que la directiva ya se ha cambiado “por motivos ajenos a la polémica”. El juez dictaminará ahora si archiva el caso o sigue adelante con la investigación, a la que ya se han citado a declarar a algunos de los implicados.

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