Los propietarios con vehículos sin distintivo ambiental que quieran seguir circulando con ellos por Gijón después de 2026, tendrán que pedir una autorización al Ayuntamiento en la que justifiquen, aportando la revisión anual de la ITV, que no circulan más de 2.500 kilómetros al año con ese vehículo.

Así lo explicó hoy el concejal de movilidad, Aurelio Martín, en la rueda de prensa conjunta que dio con el portavoz municipal de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola, y el presidente de la Asociación de Afectados por la Ordenanza de Movilidad, Iván García, tras el acuerdo alcanzado con entre el gobierno local y la formación naranja para suavizar en la futura ordenanza de movilidad las restricciones impuestas a los vehículos antiguos, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA.

El gobierno local ya había logrado el respaldo del grupo municipal de Podemos-Equo, entre otras cosas asumiendo abrir una linea de subvenciones para que los dueños de coches viejos los puedan sustituir por otros menos contaminantes. El acuerdo político se ensancha ahora con el pacto con Ciudadanos, que en palabras de Sarasola hizo de “catalizador” para que se llegara a un entendimiento entre la plataforma de afectados y la concejalía de movilidad.

El acuerdo beneficiará a los dueños de coches clásicos, pero no sólo. Se aplicará a todos los vehículos que aunque carezcan de etiqueta ambiental no circulen más de 2.500 kilómetros anuales, los cuales podrán seguir transitando por la zona urbana de Gijón, pero no aparcando en superficie en las calles, apuntó Martín. Sí se verán afectados por la restricción que operará a partir de 2022 para todos los vehículos sin distintivo ambiental, consistente en que no podrán aparcar en la zona ORA.

El gobierno local intentará incorporar a más grupos políticos al acuerdo para aprobar en marzo la nueva ordenanza de movilidad. Por su parte, la plataforma mostró su interés en que el Ayuntamiento acepte otras de las alegaciones que había presentado al proyecto de ordenanza, como es la reducción de la zona de Gijón en la que habrá limitaciones de aparcamiento, a partir de 2026, para los coches sin distintivo ambiental que no lleguen a 2.500 kilómetros anuales, y de circulación para todos los que sobrepasen ese límite.

Aurelio Martín indicó que puede haber nuevas modificaciones del proyecto de ordenanza, en base a las alegaciones presentadas, pero de menor entidad respecto a lo anunciado hoy.