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Una empresa proyecta invertir 50 millones en una fábrica de biocombustible en El Musel

Proyectos de Economía Circular, del grupo Argos, ya ha trasladado a la Autoridad Portuaria su interés por obtener una parcela de al menos 30.000 metros cuadrados

Zona de la ampliación de El Musel.

Zona de la ampliación de El Musel. Ángel González

La empresa Proyectos de Economía Circular (Preco), vinculada al grupo Argos, ha presentado a la Autoridad Portuaria de Gijón un proyecto para construir en terrenos de El Musel una fábrica destinada a transformar plásticos usados en un líquido que se puede emplear como biocombustible o como materia prima para la producción de productos plásticos. La inversión, según las fuentes consultadas, podría acercarse a los 50 millones de euros y el número de empleos generados rondará los 300, de ellos, entre 70 y 90 directos.

Preco, fundada en Galicia, pero cuya sede actual está en Madrid, ha confirmado la presentación del proyecto a los responsables portuarios gijoneses limitándose a señalar que ya están utilizando esta tecnología en una planta piloto, de menores dimensiones, en la provincia de Toledo. Según ha podido saber este diario, el proyecto gijonés aún necesitará algún tiempo para madurar, siendo el siguiente paso su valoración por el Idepa, organismo del Principado de Asturias que gestiona los incentivos regionales. En función de la celeridad de los trámites posteriores ante diversas administraciones, la factoría podría echar a andar en el plazo de unos dos años, de los que año y medio es el tiempo necesario para ejecutar la obra civil.

De momento, la empresa ya expresó su interés a finales del año pasado por obtener una concesión del entorno de 30.000 metros cuadrados en El Musel, para instalar la fábrica y unos depósitos de almacenamiento del biolíquido que no serían de grandes dimensiones. De cuajar este proyecto, la empresa transformaría al año 100.000 toneladas de plástico en unas 50.000 de biocombustible. El motivo de elegir Asturias para este plan es que la materia prima que se va a transformar en la factoría son plásticos industriales, a diferencia del proyecto de Toledo, que transforma 20.000 toneladas al año de residuos plásticos de origen doméstico. En cuanto a optar por emplazarse en el puerto gijonés, se debe a que el potencial cliente de la compañía sería la industria petroquímica del norte de España y de Europa. La compañía tiene en marcha otro proyecto, de mayores dimensiones que el de Gijón, en el norte de Portugal. De capital español y presidida por Juan Baena, también está presente en Italia.

El procedimiento utilizado por Preco para obtener materias primas de plásticos es la pirólisis, que consiste en la descomposición del plástico a elevadas temperaturas en una atmósfera con ausencia de oxígeno, esto es, sin combustión, por lo que no genera emisiones a la atmósfera. La tecnología empleada ha sido desarrollada por otras dos empresas del mismo grupo, Desarrollos Técnicos Industriales de Galicia (Detegasa), que es la que construirá la maquinaria que se va a emplear en la factoría de El Musel, y Neoliquid, con base en Castilla-La Mancha, y que ha desarrollado la tecnología para descomponer el plástico.

El grupo Argos constituyó Preco tras la experiencia acumulada en la gestión de residuos para el Ejército –plantas de tratamiento de residuos autotransportables– y para el sector de la construcción naval a través de Detegasa, que fabrica equipos de gestión de residuos para buques. Con esa base, se decidió a desarrollar tecnología propia (con Neoliquid) para darle una segunda vida a los plásticos. En el caso del proyecto de Asturias se trata además de plásticos industriales que de otro modo no podrían ser reciclables, sino que acabarían en vertedero.

Además de obtener medio kilo de biocombustible por cada kilo de plástico, otros productos que se obtienen mediante este proceso industrial basado en la pirólisis son biocarbón –en menores cantidades que el biolíquido– que puede utilizarse como sustitutivo del carbón mineral en procesos industriales. El tercer producto que se genera con la descomposición del plástico es gas de síntesis, que se utilizará como combustible de las propias instalaciones fabriles.

Una de las salidas comerciales de las 50.000 toneladas anuales del líquido que producirá esta factoría será su mezcla con combustibles fósiles, dado que la normativa exige que los mismos contengan un porcentaje de biocombustible, si bien este producto también se puede usar por si sólo en medios de transporte. La otra de relevancia es emplear ese líquido como materia prima en la industria petroquímica, en especial para fabricar nuevos productos plásticos. Empresas de hidrocarburos, de productos petroquímicos, de envases, concesionarias de gestión de residuos urbanos y la Administración son sus potenciales clientes.

En cuanto a los suministros, la planta de El Musel recibiría el plástico tratado previamente por empresas de gestión de residuos. El desarrollo de este proyecto se hace al calor de las directrices europeas para incrementar el reciclaje de plásticos, que actualmente sólo alcanza el 30% del 26 millones de toneladas que se generan como residuos cada año en los países comunitarios.

El puerto de El Musel dispone de diversos espacios libres que pueden dar cabida a un proyecto de este tipo, entre ellos la zona de la ampliación que está entre la regasificadora y el Muelle Norte. Cuando se proyectó originariamente la ampliación de la gran infraestructura gijonesa, ese espacio estaba destinado a albergar una gran terminal de graneles líquidos, un plan que no acabó cuajando, tras quedar desierto el concurso que en su día convocó el Puerto para ocupar esa zona. El proyecto de Preco no precisaría de todo ese espacio, sino que bastaría sólo con una parte de ese terreno. El plan se encuentra ya sobre la mesa.

El barco para reciclar en el desguace de DDR Vessels Ángel González

Llega un gran barco para reciclar en el desguace de DDR Vessels

Las actividades vinculadas con la economía circular ya están presentes en El Musel desde hace tiempo, con el desguace de DDR Vessels, única planta española que cumple la normativa europea de desguace de barcos de más de 500 GT y a la que ayer llegó un nuevo buque para su desmantelamiento. Se trata de la draga “Dravo Costa Dorada”, de 81 metros de eslora por 14 de manga, que puede verse en la imagen atracada en el muelle del desguace. Es la primera embarcación con bandera europea que se desmantelará en DDR. Jesús Picatto, consejero delegado de la compañía destacó ayer el valor de que los buques se desmantelen en un desguace que cumple la normativa, cuando “en España funcionan con total impunidad negocios que están fuera de la legislación”.

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