La Tesorería General de la Seguridad Social se ha comprometido ante el Ayuntamiento de Gijón a realizar una nueva tasación de la finca de La Formigosa. Esa decisión permite reabrir el camino para que el Ayuntamiento pueda optar a ese suelo, que es esencial en los planes previstos para la ampliación del Parque Científico y Tecnológico dentro del distrito de innovación que supone la “Milla del conocimiento”.

Los contactos entre el Ayuntamiento y la Seguridad Social ya se iniciaron con el anterior equipo de gobierno liderado por la forista Carmen Moriyón. No se llegó a un acuerdo económico. Las ultimas peticiones de la Tesorería rondaban entre los nueve y los diez millones de euros. Siempre en base a un informe de tasación sobre la finca, realizado en base al anterior Plan Generación de Ordenación (PGO) que permitía usos residenciales en ese ámbito.

El nuevo PGO define los nuevos usos a parque empresarial lo que supone un cambio sustancial de cara a la capacidad de la Tesorería para vender esa propiedad a otro interesado que no sea el Ayuntamiento de Gijón. La adaptación de la tasación a esa nueva realidad supone, se espera desde el Ayuntamiento, una rebaja del coste que haga factible la operación. José Luis Fernández, edil de Urbanismo, anunció el nuevo movimiento en la comisión de su área y en respuesta a una pregunta de Ciudadanos. Su representante, Rubén Pérez Carcedo, mostraba su satisfacción por este anuncio ya que “esos terrenos son esenciales para asegurar la ampliación del Parque Científico y, hasta ahora, sobre ellos la Seguridad Social parece que solo quería hacer caja”.

El Ayuntamiento de Gijón trabaja en la consecución de esta finca con vistas al futuro. Ahora mismo la estrategia de ampliación está centrada en el suelo de La Pecuaria pero a partir de un diseño global. Sólo hace unos semanas se contrataba al equipo redactor del plan especial de ampliación, que ha iniciado la fase de recogida de datos.

El objetivo no es solo ampliar espacio. También supone impulsar un cambio de modelo de parque empresarial con opciones a que pequeñas empresas puedan entrar en edificios ya construidos, abrirse a perfiles menos tecnológicos y crear un espacio abierto a todos los ciudadanos en sus viales y parte de sus usos.