Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pablo González, a un paso de ser elegido presidente del PP de Gijón por la junta local

La dirección regional del partido optó por la elección en el órgano interno en lugar de una gestora tras consultar con Génova

Por la izquerda, el portavoz municipal del PP, Alberto López Asenjo, Teresa Mallada y Pablo González.

Por la izquerda, el portavoz municipal del PP, Alberto López Asenjo, Teresa Mallada y Pablo González.

El secretario general del Partido Popular de Gijón, y mano derecha de Teresa Mallada en la ciudad, Pablo González, está a un paso de convertirse en el nuevo presidente local del PP. El también diputado autonómico cuenta con la mayoría de los apoyos de la junta directiva local del partido, que elegirá a su nuevo líder en la reunión convocada para el próximo jueves, tras la dimisión de quien en los últimos seis años ostentó el cargo, el abogado Mariano Marín.

La convocatoria de la junta ha sido efectuada por la presidenta de los populares en la región, Teresa Mallada y por el secretario general en Gijón. Está prevista para las ocho de la tarde del jueves y se desarrollará de manera telemática. La dirección autonómica se decantó sea la propia junta directiva local quien elija al nuevo presidente en lugar de nombrar una gestora para llevar a cabo el relevo tras la salida de Mariano Marín. Esta decisión, según ha podido saber este periódico, se tomó tras haber consultado con la dirección nacional del PP, cuya sede está en la madrileña calle Génova.

Los estatutos del PP de Asturias recogen que, en caso de dimisión de quien ostenta el cargo, la junta local puede elegir a un nuevo presidente. Que esa persona sea Pablo González se da prácticamente por hecho, dado que cuenta con los suficientes apoyos entre los integrantes de la junta directiva local, según aseguran las fuentes consultadas.

Pablo González, por tanto, tomará el jueves el control de un partido dividido y paralizado en los últimos meses. La reactivación, con el nombramiento de los integrantes de las comisiones de estudio (grupos de trabajo), la convocatoria periódica de la propia junta local y otros órganos del partido y la apertura de la sede, será su primer reto.

Esa reactivación en Gijón está siendo reclamada desde hace muchos meses por miembros de la junta local, que han venido advirtiendo del desencanto entre buena parte de la militancia por la falta de actividad del partido y también de la falta de decisiones por parte de los órganos internos con respecto a la política municipal. Sostienen, a ese respecto, que el relanzamiento de la actividad en la sede popular, también con las comisiones de estudio, supondrán un apoyo para la actividad de los tres concejales en el Ayuntamiento

La celebración de un congreso local, tal como había reclamado el presidente saliente, no se producirá hasta después de que se celebre el congreso autonómico del partido, un momento en el que previsiblemente las aguas ya estén menos revueltas que en las últimas semanas, tras el enfrentamiento interno en el seno del partido en Gijón que concluyó con la dimisión de Mariano Marín después de que el Comité Autonómico de Derechos y Garantías del PP de Asturias le abriera expediente disciplinario a petición de 40 de los 68 integrantes de la junta directiva local.

La presidenta regional de los populares y su secretario general, Álvaro Queipo, habían pedido a Marín el pasado 15 de enero que dimitiera. Éste se negó salvo que se lo indicara Génova. Posteriormente, reclamó públicamente un congreso en vez de “dimisiones forzadas” y “nombramientos a dedo”, declaraciones que llevaron a que 44 miembros de su junta directiva pidieran votar para reprobarle. La negativa del abogado gijonés motivó la petición de la mayoría de esos firmantes para que le expedientaran por la paralización de los órganos del partido durante un año; el cierre en la práctica de la sede de Álvarez Garaya; las descalificaciones al candidato a la Alcaldía, Alberto López-Asenjo, en la campaña electoral de las anteriores elecciones municipales; y el veto a que la junta local votara su reprobación.

Tras la apertura del expediente disciplinario, Marín optó el pasado miércoles por dimitir y darse de baja del PP, enviando una carta al presidente nacional, Pablo Casado, con reproche a la dirección nacional, a la regional, a Pablo González y a los que firmaron pidiendo expedientar al ya expresidente.

Mariano Marín ya ha entregado las llaves de la sede y la elección del nuevo dirigente del PP de Gijón en la reunión del próximo jueves no hará más que certificar el cambio en el equilibrio de poder del partido en la ciudad que ya existe de facto, al haber quedado en minoría en la junta local el sector afín a la expresidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, a la que Marín guarda lealtad.

Compartir el artículo

stats