Flanqueada por el recién elegido presidente local, Pablo González, y el portavoz municipal, Alberto López-Asenjo, la líder del PP en Asturias, Teresa Mallada, eligió el “solarón” para hacer ayer “un llamamiento a la sociedad civil. A que reaccione ante la “desgana” de la alcaldesa, Ana González, y el “silencio” del presidente del Principado, Adrián Barbón. “Las administraciones del PSOE se han compinchado para hacer de Gijón una ciudad de segunda categoría en comunicaciones”, aseveró. 

Mallada hacía esta reflexión ante el anuncio de que el Ministerio de Transportes valora diseñar la estación intermodal de Gijón en base a la reutilización y ampliación de la actual instalación de Sanz Crespo, inaugurada en 2011 como estación provisional. Para la popular, la decisión de la socialista Ana González de movilizarse para cambiar hacia Moreda la estación que el convenio firmado en 2019 colocaba ante el Museo del Ferrocarril hace que todo el plan de vías “esté en el aire a día de hoy” y es la razón de que el Banco Europeo de Inversiones no quiera facilitar el préstamo con el que se contaba para que Gijón al Norte afrontará la mayor parte de los 360 millones que le tocaba pagar en ese convenio. “Cuando lo que se traslada es inseguridad, los inversores se espantan, es lo que suele pasar”, aseguró.

Mallada dejó claro que la apuesta del PP es el Museo del Ferrocarril, y más tras ser considerada viable en el último estudio informativo, pero que podrían haber dialogado “si la Alcaldesa hubiera tenido otras formas, si hubiera consensuado con los grupos políticos, si hubiera explicado los motivos de que una ubicación era mejor que otra...”. En todo caso, la nueva opción de estación que está sobre la mesa es para Mallada “bajar de categoría a Gijón”. “No es lo que estaba en el origen del plan de vías, ni mucho menos”, indicó. 

Al margen de las cuestiones técnicas que avalen una u otra ubicación, lo que el PP no está dispuesto a tolerar es que la González y Barbón tomen la decisión en solitario. El Partido Popular se moverá a nivel regional para que cualquier cambio que se quiera introducir en el convenio del plan de vías gijonés “se lleve al Parlamento y no sea aprobado por la puerta de atrás en el Consejo de Gobierno”. En el caso de Gijón, el camino es el Pleno. “Hay que abrir la mesa de debate, pero la Alcaldesa no da información, su técnica es el escapismo”, concretó López-Asenjo.