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Centenares de niños participan en los cursos deportivos de Semana Santa: “Son divertidos”

De la hípica al tenis pasando por la vela, los más pequeños disfrutan de sus vacaciones deportivas

Carla Balbín, sobre su caballo, junto a las pequeñas Lucía Pena, Lola y Luján González y el resto de participantes, en uno de los cursos de hípica del Chas, ayer. Marcos León

Lleva Eva Boudón tatuada en una de sus muñecas una letra china que significa “caballo”. Así que nadie mejor que la amazona para comandar el curso de iniciación a la hípica que se desarrolla en el Club Hípico Astur (Chas). Esa actividad, que finaliza hoy tras dos días, es una de las muchas previstas en el calendario de las vacaciones deportivas del Patronato Deportivo Municipal, en el que participan centenares de pequeños gijoneses que se han animado a vivir un periodo de Pascua de lo más activo. Tenis, pádel, surf, vela y piragüismo componen una macedonia de ejercicios que no solo hace las delicias de los menores sino también de sus familias. “Es una gran forma de que se entretengan en unas vacaciones atípicas”, aseguran los padres.

Eva Boudón vigila que los pequeños jinetes y amazonas a su cargo puedan controlar sin problemas a sus corceles. En realidad, no hay ningún peligro para los chicos. “Son caballos padre y madre. Los llamamos así porque cuando un niño se sube, el animal les cuida”, explica la experta. El curso de inicialización equina del Chas ha sido un éxito de participación. Hay dos sesiones y las dos completas. “Se quedaron 75 personas en lista de espera”, apunta la responsable. Las clases no solo se ofertaban en caballos, sino también en adorables ponis.

La sesión es asequible para el nivel de los pequeños. Aprenden lo más básico para manejar las riendas de sus corceles. Se vivieron, eso sí, momentos emocionantes. Sobre todo cuando los jamelgos pasan del parsimonioso paso al trote. Los chiquillos terminaron felices. Lo cuenta Olay Pérez, uno de ellos. “Mañana –por hoy– es el último día y me ha gustado mucho el curso”, dice el joven de 16 años. Para Lucía García, una adolescente de 15, la experiencia es casi literaria. “Es como estar dentro de un cuento o de una película. Era mi sueño”, afirma en tono didáctico. Tampoco le va a la zaga su madre, Ramona Pérez, en emoción. “Mi marido es de Cartagena y yo soy gallega. Todos los años nos vamos de Asturias y como este año no se puede viajar pues es una forma original de pasar las vacaciones”, apostilla.

Por la izquierda, Henar Sanz, Jimena Sánchez, Alejandra García, Álex Urtiaga, David Delgado, Gabriela García y Ángel Méndez, en el curso de tenis. Marcos León

La bajamar impregna toda la zona de Fomento de un fuerte olor a salitre un poco antes del mediodía. Un aliciente más para hacer de los cursos de vela y kayak que organiza la Federación Asturiana de Vela una actividad aún más apetecible. Desde la varada de Fomento, junto al edificio de actividades náuticas del espigón, sale la clase que conforman 17 jóvenes. Aunque ayer solo fueron 16, se dividen en varios grupos liderado cada uno de ellos por un monitor. Marchan hasta Poniente y vuelven. Una tirada que a Hugo Nosti, un chico de 10 años que participa en el curso, no se le hace larga. “El año que viene repito”, dice el chaval. Su instructora, Celia Remis, que le ayuda a cargar con la embarcación, dobla la apuesta. “Ya hay algún chico que vino el año pasado. Seguro que muchos se aficionan”, añade. Sentada en un banco, en el extremo más próximo al mar en el espigón, la madre de Hugo Nosti, Lucía García, aprovecha la mañana para charlar con dos amigos suyos. “Se lo ha pasado estupendamente. Además, por las noches duerme como un lirón”, remata, con tono jovial.

Dice la pequeña Gabriela García que no sabe ni quién es Rafa Nadal ni María Sharapova, pero que eso del tenis cada día le gusta más. Para haber jugado solo en ocasiones puntuales con su hermano mayor, de 13 años, ya apuntaba ayer maneras en el complejo deportivo de La Calzada, donde se ofrecen sesiones del deporte de la raqueta y de pádel. La clase de tenis la lidera David Delgado, que ocupa él solo un lado del campo y organiza a sus alumnos al otro lado de la red. Les pone bolas asequibles para que ensayen el revés. Otro al que tampoco se le da mal es Ángel Méndez, un chico que confirma que Nadal es su tenista favorito. “Me encanta el tenis”, afirma con cara risueña.

Celia Remis y Hugo Nosti, ayer, remando en la zona de Fomento. Marcos León

En el mismo pabellón, Juan Sánchez permite jugar con dos botes a Irene Menéndez, Rodrigo Alonso, Nora Cuadra y Jaime Ferrera un entretenido partido de pádel. El deporte de la pala no es nuevo para ninguno y por eso son capaces de disputar reñidos puntos bajo la atenta mirada de Sánchez, que les anima sin cesar. “Aunque no se pueda viajar en Semana Santa hay que aprovechar para airearse”, afirma el profesor, uno de los muchos que desde el lunes hasta hoy se afanan para que los más pequeños disfruten de una Semana Santa de lo más deportiva.

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