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Dos acusados del “caso Germán” piden que la víctima declare en el juicio

Las defensas de los cuatro implicados, que afrontan penas de hasta 14 años y medio, proponen una “macrocausa” con decenas de testigos y pruebas médicas

Germán Fernández.

Germán Fernández. Juan Plaza

Dos de los cuatro acusados del “caso Germán” piden que la propia víctima declare como testigo en un juicio, pendiente de fecha, que se antoja complejo. Tendrá que dictaminar si las graves heridas que el joven camarero Germán Fernández sufrió en julio de 2017 tras una trifulca en Marqués de San Esteban responde a una agresión “grupal e indiscriminada”, como defienden las acusaciones, o un “golpe” que acabó en una “desafortunada caída”, que es lo que alegan los acusados. Entregados los escritos de todas las partes (los cuatro de los jóvenes que se sentarán en el banquillo fueron adelantados por LA NUEVA ESPAÑA), la resolución está ahora a la espera de que el tribunal de la Sección Octava de la Audiencia Provincial estime o no oportunas las peticiones de todos los abogados implicados en la causa y fije la fecha de la vista. Entre todos piden citar a más de 30 testigos, revaluar el estado de salud de la víctima para aclarar qué secuelas físicas presenta actualmente, visionar durante el juicio las grabaciones de las cámaras de seguridad del bar en el que comenzó la pelea y las de la calle en la que continuó la trifulca. Uno de los acusados, Yeray R. V., incluso solicita someterse a la prueba del polígrafo.

El ministerio fiscal considera que en aquella noche del 14 de julio los cuatro acusados, “por mera diversión”, provocaron a Germán Fernández y varios de sus amigos, y que cuando la víctima estaba sola “fue rodeado” y “golpeado (por los investigados) de forma reiterada, sin medir las consecuencias de sus actos y con un manifiesto desprecio hacia su integridad física”. Por ello solicita para Rubén Á. H., autor de “un golpe brutal en la cabeza” que dejó inconsciente al joven, pide en total 14 años y medio –dos y medio por lesiones y doce en lo que considera que es un delito de lesiones cualificadas–, debido a que Germán Fernández ha quedado “impedido para vivir de manera independiente”. Para los otros tres, por los mismos motivos, pide 12 años. Ahora, este camarero, nacido en octubre de 1992 –tenía 24 años el día del incidente–, vive al cuidado de su madre.

La acusación manifiesta un relato de los hechos similar, e incide en que el golpe “podría haber matado” a la víctima, cuyas secuelas “han arruinado” también la vida de su madre, que ha abandonado su vida laboral para poder cuidar de su hijo. Considera que lo sucedido es consecutivo de un delito de homicidio en grado de tentativa y piden para Rubén Á. H., autor material de la agresión, doce años de cárcel. Para los otros tres, nueve años y medio. Y un total de 1,7 millones en indemnizaciones. La Fiscalía pide 790.000.

La defensa de Rubén Á. H. describe al acusado como “un joven de 22 años que se encuentra arrepentido”. Afirma que, “actuando en su defensa”, le propinó aquella noche “un golpe” a Germán Fernández, y que, “desafortunadamente, y como consecuencia del alcohol que había ingerido en esa noche”, el joven “se desplomó hacia atrás”, golpeándose de cabeza contra el bordillo de la acera. Es este el único golpe que reconocen todas las partes, que niegan cualquier tipo de agresión grupal. A la espera de una revaluación médica de la víctima, entiende la defensa de Rubén Á. H. que la agresión supondría un delito normal de lesiones, en las que deberían concurrir atenuantes por la dilación de la causa, el reconocimiento de los hechos que manifestó el acusado al inicio de la investigación y por el estado de embriaguez del joven aquella noche, entre otros.

Los otros tres acusados se desmarcan aún más de lo sucedido. La defensa de Jorge Á. G. asegura que el joven “solo ha conocido a Germán por los medios” y pide su absolución, porque él había estado mediando en otra pelea y luego había acudido a otro bar. Cuando salió, dice, ya vio la ambulancia. Este parte de defensa también critica que varios testigos que les inculpan “se desdicen, seguramente, por influencia de lo reseñado en redes sociales”. El abogado de Imad A., asimismo, niega cualquier tipo de acusación y pide la absolución del joven, que “no es autor criminalmente responsable” de ningún delito. Y la parte de Yeray R. V., que también insiste en que hubo “dos grupos que se peleaban entre ellos” aquella noche, reafirma que fue Rubén Á. H. el único que golpeó directamente a Germán Fernández. Solicita, por tanto, su absolución, y pide que como prueba el acusado sea sometido a la prueba del polígrafo. Todos los acusados nacieron entre 1996 y 1998. De ellos, son Rubén Á. H. e Imad A. quienes piden que el propio Germán responda a las preguntas de sus abogados en el juicio. La víctima estuvo 524 días ingresado en centros sanitarios por sus heridas, que le han dejado una invalidez.

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