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Lío político por la retirada de Juan Carlos I del callejero entre acusaciones de “división”

El PSOE y los memorialistas ven “de justicia” que la vía lleve el nombre del Alcalde Palacio | “Se lo merece, pero no así”, dice casi toda la oposición

Un tramo de la avenida de Juan Carlos I.

Un tramo de la avenida de Juan Carlos I. Ángel González

“Se ensalza así la figura de quien fue el primer alcalde de Gijón de la democracia y quien inició muchos de los proyectos que cambiaron la fisionomía de nuestra ciudad en las ultimas décadas. Se pone en valor el proceso de transformación democrática”. La edil socialista Marina Pineda, portavoz del equipo de gobierno, explicó con estas palabras la decisión, adelantada ayer por LA NUEVA ESPAÑA, de que la actual avenida de Juan Carlos I pase a llevar el nombre del socialista José Manuel Palacio, regidor de Gijón entre 1979 y 1987. El cambio en el callejero será aprobado próximamente por la Junta de Gobierno. Pero no es precisamente en José Manuel Palacio donde está el problema. Nadie en la oposición pone duda los méritos del político, fallecido en 2005, para tener una calle en su ciudad. Algo que ya se intentó en 2013 y 2015 con las fallidas iniciativas de la avenida del calle del Llano y la calle de La Merced. Para los representantes municipales de la bancada del centro-derecha la queja no es quien entra en el callejero. Es quien sale de él.

“José Manuel Palacio merece la distinción, pero no veo necesario el cambio de nombre de una calle. Y no veo la necesidad de quitar el nombre de Juan Carlos I cuando estamos hablando de una institución tan importante, y no de la persona, que por otro lado no está imputado”, explica José Carlos Fernández Sarasola. El portavoz de Ciudadanos hace hincapié en la necesidad de que en el Ayuntamiento se fijen criterios claros y transparentes en la concesión de todo tipo de honores.

“En Foro, siempre hemos defendido que José Manuel Palacio debe tener un espacio público en Gijón. Lo que no parece apropiado es que para darle el nombre de una calle al primer alcalde de la democracia se le quite a la persona que instauró ese régimen en nuestro país. El que nos permitió elegir a Palacio como alcalde”, explica el portavoz forista, Jesús Martínez Salvador, en la misma línea. Para Alberto López-Asenjo, portavoz municipal del PP, que Palacio tenga una calle en Gijón es “más que merecido”. Pero critica que “eso sea usado por este gobierno para ahondar en la confrontación y el revisionismo”. “Más que mejorar la convivencia, la perjudica”, dice. Asenjo ofrece otra opción: poner el nombre del exalcalde a la calle de Carlos Marx por ser un vial en cuyo diseño participó. “Van a cambiar el nombre de un Rey de todos los españoles, con sus luces y sombras como tiene cualquier personaje histórico por el de una persona que ha pertenecido a la ideología socialista. La actual izquierda critica a lo que denomina “casta” y, sin embargo, ellos sí que forman una auténtica casta, ensalzándose a sí mismos”, sentencia Eladio de la Concha, portavoz de Vox.

Desde la izquierda se ve de otra manera. “Tiene el simbolismo de que fue el primer alcalde de la democracia, pero más allá de eso supone reivindicar a un hombre que representó los valores que debe tener un cargo institucional: capacidad, honestidad y austeridad. Valores que otros no representan”, explica Aurelio Martín, portavoz de IU. Laura Tuero, de Podemos, afea que el gobierno local haya tardado ocho meses en hacer efectiva la anunciada retirada de Juan Carlos I del callejero. Tras ese pero, considera “de justicia que finalmente el primer alcalde de nuestra ciudad elegido democráticamente tras el franquismo y que además fue un referente para la ciudadanía tenga un espacio en el Xixón que transformó y puso en el camino de modelo de ciudad democrática”.

Las entidades sociales también parecen contentas. Asturias Socialista reunió el apoyo de 4.000 firmas y 50 entidades para quitar a Juan Carlos I del callejero gijonés. “No era digno de estar en él. Eso fue lo que planteamos y que ahora la avenida sea para José Manuel Palacio nos parece bien. Fue quien diseñó los grandes cambios de Gijón aunque los acabará luego Areces”, recuerda Nacho Morán. “Hace tiempo que Palacio debería tener calle en Gijón. Él sí representa los valores democráticos y es un ejemplo. No como el Rey que nunca hizo méritos para tener una calle en Gijón”. explica Luis Pascual, del Ateneo Obrero. Desde la Sociedad Cultural Gijonesa, Pedro Roldán, recuerda que “en su día nosotros no planteamos ninguna alternativa porque entendíamos que no nos competía”. “Nuestra prioridad era eliminar a quien no cumple con los principios éticos y de dignidad para estar en el callejero de Gijón pero que la opción sea José Manuel Palacio nos parece bien. Forma parte de la historia de Gijón”, afirma.

“Un jefe de estado nombrado por el dictador nunca debió tener una calle en Xixón y menos desde que se han venido acreditando sus múltiples chanchullos e ilegalidades. Aunque defendimos que fuera la avenida de la Sanidad estamos encantados con que sea José Manuel Palacio. Representa todo lo contrario de lo que representa Juan Carlos I: honradez, compromiso con los valores del civismo y una concepción amplia de la democracia en sentido político y social”, concreta Rafael Velasco de la Federación Asturiana Memoria y República.

Dos alcaldes, dos calles cercanas: muy distinta forma de conseguirlas

Casi al mismo tiempo en el calendario, y no muy lejos el uno del otro en el espacio elegido, los dos únicos hombres que han ocupado la Alcaldía de Gijón en la actual etapa democrática –José Manuel Palacio (1979-1987) y Vicente Álvarez Areces (1987-1999)– se incorporarán al callejero de la ciudad. Pero el camino recorrido por ambos regidores para llegar hasta aquí no ha sido el mismo. Palacio falleció en 2005 a los 75 años. A partir de ese momento, y con el impulso de su familia y de estrechos colaboradores de su etapa final en Unidad Gijonesa, se reivindicó una calle para él. Dos veces pareció que se iba a conseguir. Dos veces se fracasó. La primera en 2013 cuando la alcaldesa Carmen Moriyón, de Foro Asturias, dio su visto bueno a que el exalcalde socialista ocupara la avenida del Llano. Ni hubo consenso político ni apoyo vecinal. La segunda en 2015 cuando el Pleno, por mayoría absoluta, aprobaba la iniciativa de Xixón Sí Puede para que el cambio se diera en la calle de La Merced. De nuevo vecinos y comerciantes se movilizaron y se dio marcha atrás. Álvarez Areces falleció, también con 75 años, en enero de 2019. No mucho después un grupo de amigos y colaboradores se pusieron manos a la obra para buscarle una calle. No fueron al Ayuntamiento sino a la Autoridad Portuaria, como entidad titular de los espacios vinculados a la playa de Poniente, los elegidos como ejemplo de la obra política de Areces y garantía de que no se molestaría a ningún vecino. En febrero el Puerto aprobó que Areces tuviera un paseo. Así de rápido.

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