La familia de Lorena Dacuña, la gijonesa asesinada por su expareja José Manuel Sánchez Merino en febrero del año pasado, avala la petición de condena solicitada por la Fiscalía. Pide, tal y como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA, que el hombre cumpla 20 años de cárcel por un delito de asesinato motivado “por los celos” y la “actitud controladora” del acusado, autor confeso del crimen. “Lo que quiero es que pague lo que hizo y que lo haga cuanto antes”, defendió ayer Francisco José Dacuña, hermano de la fallecida.

El principal interés del afectado es que el juicio pueda convocarse “lo más pronto posible”. “Intentamos poder pasar página. Ya sabía que la máxima condena (25 años) no se la iban a pedir, aunque yo no veo claro que no hubiese ensañamiento”, opina. También defiende que se llame a testificar al acompañante de la víctima en la noche del crimen, que huyó de la escena: “No hizo nada para pedir ayuda. ¿Por qué?”, se pregunta.