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NMR tendrá que estudiar el traslado de sus carbones de Ebhisa a la ampliación

El Principado echa en falta en la petición para acopio y cribado de granel junto a la terminal que se valore la ubicación más alejada de la ciudad

Al fondo, a la derecha, la terminal de minerales de El Musel, Ebhisa. A la izquierda, la explanada en la que opera NMR.

Al fondo, a la derecha, la terminal de minerales de El Musel, Ebhisa. A la izquierda, la explanada en la que opera NMR.

Natural Mining Resources (NMR), principal operador de carbones en El Musel, deberá de valorar el traslado a la zona portuaria más alejada del casco urbano la actividad de acopio y cribado que actualmente efectúa en la explanada que hay en la parte trasera de la terminal de minerales, Ebhisa. La ausencia en la valoración de esa alternativa ha sido echada en falta por el Principado, que así lo refleja en la resolución del pasado 15 de marzo –publicada ayer en el BOPA– en la que obliga a efectuar un estudio de impacto ambiental ordinario sobre el manejo de carbones en la explanada de 100.000 metros cuadrados que hay entre Ebhisa y la regasificadora.

La autorización ambiental había sido solicitada inicialmente por Marítima del Principado, compañía estibadora que trabaja para NMR, pero ahora será la propia NMR la que se encargue de realizar el estudio ambiental, tras reiniciar la tramitación. La resolución del Principado indica por dónde irán los tiros para que la empresa que el año pasado movió más de cuatro millones de toneladas de carbón por el Puerto obtenga la autorización ambiental para su actividad. Se da la circunstancia de que NMR opera en tres muelles distintos de El Musel; Ebhisa y el colindante muelle Olano y el Muelle Norte, el principal de la ampliación y a la vez el más alejado del casco urbano gijonés. El planteamiento del Principado puede acabar obligando a la empresa a concentrar su actividad en la ampliación.

La capacidad de almacenamiento de carbón en los 100.000 metros cuadrados de la trasera de Ebhisa (algo más de 30.000 pavimentados) es de medio millón de toneladas.

El documento ambiental que Marprin había presentado al Principado contemplaba sólo dos alternativas; la actividad de acopio, cribado y mezclado de carbones en la explanada trasera de Ebhisa o no hacer nada. A ese respecto, la Consejería de Administración Autonómica, Medio Ambiente y Cambio Climático ha resuelto que “en el estudio de impacto ambiental se deberán proponer y evaluar otras alternativas de ubicación, al menos la del Muelle Norte, que estaría apantallada de los vientos dominantes por los propios muros del Puerto” en referencia al espaldón del dique exterior de El Musel. El apunte no es baladí, toda vez que las polvaredas que periódicamente se originan en las zonas de acopio de carbón en El Musel han provocado airadas protestas de los vecinos de los barrios del entorno del Puerto.

El estudio ambiental para comparar ambas alternativas deberá tener en cuenta la irrupción “de nubes de polvo y partículas en zonas habitadas” y la llegada de carbón por el viento o arrastrado por el agua al mar con sus posibles repercusiones sobre el ecosistema y “el arrastre por las corrientes y el oleaje hasta los arenales cercanos”. La resolución también orienta sobre las medidas correctoras que deben plantearse en el estudio. La Coordinadora Ecologista de Asturias, por su parte, pidió ayer la paralización de la actividad en la explanada trasera de Ebhisa, al carecer de autorización ambiental.

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