DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los alumnos del Severo Ochoa celebran el Día del Libro con relatos grabados

Los alumnos del colegio preparan 102 audiolibros con sus propias historias para repartir por Pumarín: “Lleva tiempo, pero es divertido”

El colegio Severo Ochoa hace sus propios audiolibros Marcos León

Los alumnos de quinto y sexto curso de Primaria del Colegio Severo Ochoa han redactado 102 historias con sus propios audiolibros, acompañados de un código QR, para repartir tarjetas por Pumarín gracias al proyecto “Steam bien te mola”, que ahora culmina con motivo del Día del Libro, que se celebra hoy. Hay relatos de suspense, como uno sobre una bomba en el interior del centro, y otros de misterio, como el que trata sobre un dolmen en el que se refugia un grupo de amigas. No faltan tampoco guiños a la realidad, como un cuento sobre la desaparición de vacunas. “Buscamos trabajar la lectura y la escritura, apoyándonos en las tecnologías innovadoras. También la diversidad funcional, para que todos los niños participen, y por último que salga barrio”, explica Sofía González, directora del centro.

Las letras se graban en el Severo Ochoa

Los alumnos se han encargado de efectuar todo el proceso. Primero escribieron la historia, después le pusieron voz al relato, le añadieron efectos sonoros y montaron la pieza para subirla a una aplicación, en la que por medio de un código QR se puede descargar desde cualquier dispositivo. Pero la tarea no acaba ahí. También han tenido que hacer el diseño y promoción de sus obras, con dos carátulas: por un lado para los folletos de papel que se repartirán con los códigos, y por otro para la presentación que aparece en los dispositivos móviles.

“La parte técnica era algo complicada y aunque me gusta escribir, siempre tiene algo de dificultad. Lleva tiempo, pero es divertido”, explicaba ayer Lola Díaz, una de las participantes. Otra alumna, María Montes incluso ha ido más allá y ha diseñado un cubo sensorial en braille. “Lo complicado es que si te confundes hay que volver a empezar de nuevo, no vale con borrar solo una letra”, contaba, mientras señalaba los diferentes elementos (madera, algodón, una nota y madera), que se incluyen para representar su historia, titulado “Las tres princesas sin cabeza”.

Saúl Fernández, otro estudiante, analizó con su historia la actualidad: “Escribí sobre la carrera por la vacuna, de los campos de desarrollo de científicos. Desaparecen productos y resulta que detrás hay una organización secreta que quiere impedir que se desarrolle la vacuna”. En el colegio han impreso más de 600 folletos, de tamaños diferentes, que se llevarán a la biblioteca del barrio de Pumarín y la Residencia Mixta. “Nos hubiera gustado también llegar a los comercios, pero con esto de la pandemia era más complicado”, señala la directora del centro, que ha logrado este plan en un proyecto del Fondo Social Europeo.

Compartir el artículo

stats