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Lío en Pablo Iglesias por el carril bus

Los comerciantes de la avenida recelan del nuevo espacio para el transporte público: “Habrá menos clientes”

Un autobús, en el cruce de la avenida Pablo Iglesias con la calle Ramón y Cajal.

Un autobús, en el cruce de la avenida Pablo Iglesias con la calle Ramón y Cajal. Marcos León

“Si esto sigue así vamos a tener que guardar el coche en el bolsillo”. Esta frase con retranca la pronunció ayer Julio Bermúdez, que regenta desde hace 33 años una conocida sidrería en la avenida Pablo Iglesias. Pero viene a resumir el sentir de los comerciantes de la arteria ante la construcción del nuevo carril bus y la pérdida de las 78 plazas de aparcamiento que llevará aparejado, según confirmó en el último Pleno el concejal de Movilidad, Aurelio Martín. “Si la gente no puede aparcar, tendremos menos clientes en la zona”, temen los comerciantes.

David Solana, en su negocio. Marcos León

Pablo Iglesias es una de las vías que más tráfico soportan de la ciudad y sus aceras están plagadas de tiendas y bares. El estacionamiento está regulado por la zona azul y es una de las calles a las que más recurren los vecinos de La Arena, el Centro y El Coto para estacionar sus vehículos. Según Martín, a preguntas de la concejala popular Ángeles Fernández-Ahúja, sumando todas las acciones municipales, Gijón solo ha perdido 466 estacionamientos, contando los 170 de la avenida de El Molinón. Según el edil de Izquierda Unida, la ciudad solo ha perdido “el 1,16 por ciento de los 42.261 aparcamientos que tiene en superficie”.

Julio Bermúdez sirve en una terraza. Marcos León

Sin embargo, los números no cuadran ni para los vecinos, ni para los comerciantes, que temen que la pérdida de plazas conlleve un descenso de su actividad. “Cada vez más gente va aparcar a las afueras. Esto llevará a los clientes al entorno de El Molinón”, puntualiza Bermúdez. “La gente tiene que seguir usando el coche. No se pueden forzar los tiempos”, comenta el hostelero. De la misma opinión es Luis Rubiales, que vive en la avenida Pablo Iglesias. “Pues mal, cómo me va a parecer. Cada vez hay que dar más vueltas para aparcar. Muchos días tardo cerca de media hora en aparcar”, critica.

Muchos de los edificios en Pablo Iglesias son antiguos y carecen de garajes subterráneos. Un dato que resalta Javier Solana, de 38 años, y que abrió tres meses antes del primer estado de alarma una cafetería en Pablo Iglesias, cerca del cruce con Ramón y Cajal. “Ya tenemos el ciclo carril, que da muchos problemas. Encima los repartos son difíciles porque faltan puntos de carga y descarga”, apostilla. Lo mismo considera la ferretera Cristina Kocina. “Ya no hay donde dejar el coche y esto lo complicará aún más”, apunta.

Para el presidente del Foro de la Movilidad, Manuel Cañete, lo anunciado hace dos días obliga a buscar “una alternativa a la pérdida de plazas”. Para el líder vecinal, la solución pasa por aumentar los aparcamientos subterráneos. La asociación de vecinos rehusó valorar el tema y se limitó a recordar su ruptura de relaciones con el edil de Movilidad.

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