Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los libros florecen en La Corolla: así triunfa la lectura en el colegio premiado con el "María Elvira Muñiz"

El centro diseña proyectos creativos para animar a la lectura, muchos de ellos desarrollados en una zona verde

Niños de Infantil del colegio La Corolla disfrazados de personajes de cuento.

Niños de Infantil del colegio La Corolla disfrazados de personajes de cuento.

Desde hace diez años en el colegio La Corolla florece un Jardín Animado que no deja de dar frutos y que el pasado viernes hizo al centro gijonés merecedor del premio “María Elvira Muñiz” por su labor de promoción de la lectura. Un premio que la comunidad educativa ha acogido con “emoción y agradecimiento”. “Lo compartimos con todas las personas y entidades que lo hacen posible ”, señala la directora, Inés Díaz.

Por la izquierda, Elisa Suárez, Alessia Ma, Nicolás Ordiales y Pedro Rivero, alumnos de quinto, con “El Principito” Ángel González

El Jardín Animado, nombre del plan, es desde hace una década un aula viva en la que las artes, las ciencias y la educación ambiental se dan la mano en un enfoque basado en la motivación, la experimentación y el servicio a la comunidad como motor de aprendizaje. Un espacio en el que desarrollan proyectos de lectoescritura que van desde los “Tendales de poesía”, en el que los niños crean versos sin límite de edad, dando lugar a colaboraciones como el Festival Internacional Palabra en el Mundo, hasta “Al rescate de las palabras olvidadas”, para recuperar vocablos poco conocidos. También hay varias obras colaborativas creadas entre los escolares y en las que tienen cabida haikus, caligramas, obras de arte, diarios de viaje, trazos enredados para el autoconocimiento, cuentos para los niños refugiados de ACNUR y celebraciones por todo lo alto: el Día del Libro, el Día Internacional de la Poesía o el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Daniela González, Nicolás García de la Viña, Estela García, Juan García y Nieves Fernández, en una lectura de “El Quijote”. Ángel González

Todo eso pasa y deja huella por La Corolla. Con la llegada del covid, sus ventanas se mantuvieron siempre abiertas a la virtualidad. “A través de ellas fluyeron historias, reseñas, adivinanzas, cuentos mínimos de nunca acabar, poemas y teatralizaciones. Desde la plataforma y las redes sociales nos hicimos compañía y compartimos nuestros sentimientos a través de la palabra como durante el Rali foto-literario de confín a confín. Por eso de estar en confinamiento y desear ponerle fin”, explica la coordinadora del proyecto, la profesora Sonia Segarra.

Una experiencia que para los niños ha sido liberadora, creadora de nexos más allá de las aulas y tejedora de esperanzas. “Me gustó mucho participar en el rally, me ayudó a desahogarme y a explicar cómo me hacía sentir estar en casa. Elegí una foto de mis amigos para que supieran lo mucho que les echaba de menos”, explica Alba Delgado, que durante el confinamiento estaba en sexto curso de Primaria y que este año, en 1º de ESO, forma parte de la iniciativa #CharLEEMOS, un proyecto en el que los alumnos se explayan realizando micro-reseñas en las redes sociales junto al profesorado y resto de alumnado de Secundaria.

“El confinamiento trajo consigo la búsqueda de soluciones creativas, fortaleció nuestras complicidades entorno a la lectura y la escritura, tejiendo redes en el mundo literario que han dado lugar al nacimiento de nuevos proyectos, algunos de carácter internacional, como la cadena de versos Palabra en el Mundo”, explica Segarra. “Las bibliotecas municipales se convirtieron en un cómplice necesario, las madrinas y padrinos de proyecto se asomaron a nuestras ventanas con mensajes de ánimo, propuestas y retos, consolidando el sentimiento de pertenencia a la comunidad más allá de las aulas”, añade la docente, que ha visto con entusiasmo cómo el esfuerzo compartido ha sido merecedor del premio María Elvira Muñiz.

“Nos hace muchísima ilusión, es estupendo que reconozcan proyectos que nos hacen disfrutar mientras aprendes. Amar las palabras, descubrir su origen, perderles el miedo, respetarlas y lograr su complicidad para expresar nuestros sentimientos, eso aprendimos con ‘Al rescate de las palabras olvidadas’”, relatan Elena Ferrer y Diego Castaño, participantes del proyecto en quinto de Primaria, amadrinadas por la escritora Carlota Suárez. Sus palabras favoritas olvidadas son, por cierto, “serendipia” y “patatús”.

Adriana Menéndez, Valentina Méndez y Cayetana Rendueles, alumnas de primero de ESO, participan a su vez en “Cuéntame un cuento”, un proyecto de acompañamiento lector entre Secundaria e Infantil. “Hemos tenido la suerte de hacer esta actividad con las niñas y los niños de primero de Infantil. Algunos ya conocían el cuento de Elmer, otros lo descubrían por primera vez. Nos ha encantado sentarnos en sus sillitas y escuchar todo lo que tenían que contarnos y hemos aprendido mucho con esta actividad, sobre todo a escuchar y a superar la timidez”, cuentan orgullosas. Así, poco a poco, la cosecha de La Corolla se va haciendo cada vez más grande. Y cada vez, mejor.

Compartir el artículo

stats