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Educación reconoce “indicios” de malos tratos en el Zorrilla

La Consejera promete que “no les temblará el pulso” para tomar medidas en una reunión con las familias del centro de Infantil

Escuela infantil Zorrilla.

Escuela infantil Zorrilla. Marcos León

Los integrantes de Inspección encargados de hacer el seguimiento a una maestra de Infantil de la escuela José Zorrilla han reconocido ante las familias afectadas que “existen indicios” de que efectivamente se haya podido producir un maltrato hacia los pequeños, tal y como denunciaron los padres tras escuchar el relato de sus hijos.

Seis madres del Zorrilla mantuvieron ayer una reunión a través de la plataforma “Teams” con personal de Inspección de la Consejería de Educación en la que también tomó parte la propia consejera, Carmen Suárez. En la conversación mantenida con las progenitoras se trasladó un llamamiento a la calma, porque “según nos aseguran están haciendo todo lo necesario para investigar lo que ha sucedido”, y además “nos han confirmado que no les temblará la mano a la hora de tomar las decisiones que sean necesarias”, en el caso de que el Principado dé por buenos los indicios a los que ayer se refirió el personal de Inspección.

Las familias mantienen su preocupación por lo que está sucediendo, toda vez que “en lugar de apartarla de manera cautelar, y ya que existen esos indicios, se la está dejando ir a la escuela como si no pasara nada”, claman, antes de denunciar que “prevalece la presunción de inocencia sobre la protección a los menores, y creemos que es algo que no se puede consentir”, apunta una de las madres, Mónica Pérez.

La docente está acudiendo a su puesto de trabajo para desempeñar labores de apoyo bajo la supervisión de otras maestras, y siempre con la puerta abierta para detectar cualquier indicio de mal comportamiento hacia los pequeños. Una medida que los padres ven “muy insuficiente”, porque “estamos hablando de niños pequeños y muy vulnerables, que nos aseguran que no se atreven a decir a la maestra que se han hecho pis porque tienen miedo de que les pegue”.

A los numerosos testimonios recabados por las familias desde el pasado mes de marzo, cuando uno de los niños confesó a sus padres este extremo, se suma también el hecho de que en otro colegio de Infantil del barrio de Contrueces también habría sido escenario de hechos similares por los que la maestra fue investigada. “La sacaron de un colegio para meterla en otro, y ahora la sacan de una clase para meterla en otra”, lamentan los padres, quienes aseguran que “nos hierve la sangre por mucho que la consejería nos pida calma. “Son nuestros hijos”, recuerdan.

Entre las denuncias recabadas por los padres figuran episodios de tirones de pelo, niños que no son acompañados al cuarto de baño y llegan a casa con el pantalón mal abrochado, o incluso sucios, y pequeños a los que se les obligó a comerse la merienda y acabaron vomitando. “Es que todo eso ya pasó en otro centro, con niños que tenían pánico a ir al colegio y que incluso volvieron a usar el pañal después de dejarlo, con pesadillas por la noche. Creemos que no es normal, y que mucho menos lo es que esta señora siga en una escuela; queremos que se vaya”, exigen los afectados, cansados de que “sólo se nos pida que tengamos paciencia”.

Las claves

  • Desde marzo. Los hechos que ahora investiga Inspección se destaparon el pasado mes de marzo, cuando un niño confesó a sus padres que la maestra les pegaba si se hacían pis. Poco a poco las familias pusieron en común varios relatos de malos tratos.
  • Investigación. Inspección ha abierto una investigación para esclarecer los hechos, pero la maestra sigue trabajando y los padres denuncian que se trata de un parche. “La queremos fuera”, claman.

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