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Las antigüedades están de moda en la feria Desembalaje

“Estamos contentos, la gente va perdiendo el miedo a venir a estas citas”, dicen los expositores ubicados en el recinto ferial

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Ambiente en la feria Desembalaje Juan Plaza

David Martínez lleva más de treinta trabajando como comerciante con antigüedades. Es de Logroño, donde tiene una tienda, y este fin de semana ha traído su puesto a Gijón con motivo de la feria Desembalaje, que ha logrado reunir a 41 expositores provenientes de España y Francia. “Hemos vendido, pero la gente todavía viene más a mirar que a comprar”, aseguró el hombre, que cuenta con chapas, coches, dibujos y otras piezas de coleccionistas, junto a algunos utensilios para la cocina o la decoración que acumulan entre 50 y 100 años de existencia. La feria, que se celebra este fin de semana en el recinto ferial Luis Adaro, le ha supuesto un alivio tras un catastrófico 2020, en el que cifra en un 90 por ciento las pérdidas.

La cita con las antigüedades, que celebra hoy su último día en Gijón. Con un control accesos y de aforos, los stands están repartidos por tres pabellones en el recinto ferial Luis Adaro para evitar aglomeraciones. “Soy un apasionado de lo retro, aquí hay cosas muy interesantes”, explica Luis Cobo, que acudió con su mujer Felisa Suárez y su nieto Marcos a la cita. “Esto cada vez es más para nostálgicos, se pueden encontrar cosas de la niñez”, detalló. “A mí me gusta sobre todo las cosas de decoración”, añadió ayer su mujer.

Abanicos, dedales, cubiertos, muñecas, chapas, coches de juguete, bisutería, discos, llaves antiguas o monedas son algunas de las cosas peculiares entre las que se puede bucear en una cita que presenta 25.000 objetos aportados por 41 expositores de todos los puntos del país y también de Francia.

Otro de los comerciantes presentes en Desembalaje es Luis Cubo, de la localidad barcelonesa de Manresa, con 35 años trabajando en el sector, y que cuenta con dos puestos al cargo en la feria, ya que tiene la ayuda de su mujer. En total, más de 600 objetos a la venta. “Estamos contentos, la gente se va quitando el miedo y viniendo a esto tipo de citas, aunque le cuesta todavía comprar, sí que hemos vendido y es de agradecer”, señaló. En su caso además retomar la normalidad de viajar es lo que le sirva para salvar el impacto económico. “Vivo de las ferias. El año pasado las pérdidas fueron de casa un 70 por ciento”, reconoció.

Sobre lo que busca el público en una feria de antigüedades, Cubo lo tiene claro: la decoración. “El confinamiento, y pasar tanto tiempo en casa, hace que ahora se preocupen por los detalles”. Martínez, por su parte, tiene otra opinión: “En Asturias gusta mucho el coleccionismo”.

La feria de antigüedades Desembalaje, que se inició el viernes, celebrará hoy su última jornada, y estará abierta al público en el recinto ferial Luis Adaro entre las 11.00 y las 21.00 horas.

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