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Rambal reina en el Picu Barriscal 45 años después de su asesinato

Faciendo Camín homenajea en la Sierra del Áramo al popular vecino de Cimavilla, “una figura que rompió moldes”

Así fue la actuación de Rodrigo Cuevas en homenaje a Rambal

“¡Ai! Si yo falara...”. La frase más repetida por Alberto Alonso Blanco, conocido como “Rambal”, retumba desde hoy a 1.719 metros de altura en la Sierra del Áramo, en el corazón de Asturias. Un grupo de unas cuarenta personas le rindieron un merecido homenaje al popular personaje de Cimadevilla en el 45 aniversario de su asesinato. Sonó la guitarra, hubo colorido, un carrusel meteorológico (cielo despejado, niebla e incluso algún copo de nieve) y su esencia quedó fijada para siempre en el Picu Barriscal, en el concejo de Riosa, con un buzón de cumbres con la forma del lavadero del barrio Alto y la mítica frase.

La hazaña llevó la firma de la asociación deportiva Faciendo Camín, que quiso así recordar a Rambal, asesinado por su condición sexual el 19 de abril de 1976. Un crimen aún sin resolver y del que todavía se sigue hablando en Gijón. “Homenajear a Rambal es para nosotros un acto de reivindicación, para recordar a una persona que dejó huella en el imaginario social asturiano, y muy especialmente en el colectivo LGTBI”, confirma David Casal, responsable de la asociación. Rambal fue “una figura que rompió moldes” en su época al subirse al escenario vestido de mujer, donde era libre “sin tener que ocultar su amaneramiento, sus bailes y sus folclores porque sabía que corría peligro.

Los componentes de Faciendo Camín, ayer, en el homenaje a Rambal en la Sierra del Aramo. P. ANTUÑA

La expedición que le rindió tributo partió del aparcamiento Angliru hasta el Picu Barriscal. Una caminata de una hora de subida, y casi otro tanto de bajada, para clavar en la cima el buzón de cumbres en su recuerdo para la posteridad. Rodrigo Cuevas fue el encargado de animar la jornada. Y qué mejor homenaje que interpretar con su guitarra la canción que el artista asturiano le dedicó a Rambal. “Aunque no escuchó estas siglas de LGTBI, ni sabemos con qué letra se hubiera identificado, Rambal es una figura clave para el colectivo por muchas razones”, explicó David Casal. “Vivió y disfrutó su vida, su identidad sexual, y su expresión de género de manera natural y acogido por la mayor de los vecinos del barrio de Cimadevilla. Esa normalidad y acogimiento es lo que queremos recoger”, describió el responsable de Faciendo Camín.

Rambal reina en el Picu Barriscal

La asociación, advertida por las autoridades, no anunció el lugar donde iban a coronar para colocar el buzón de homenaje a Rambal. Una circunstancia que les hace reivindicar la necesidad de seguir efectuando actos que eviten que siga repitiéndose lo que sucedía con Rambal hace casi medio siglo, que tenía que esconder su identidad fuera del barrio Alto. “Mucha gente hoy en día sigue sin poder llevar una vida plena por su condición sexual, identidad de género, por amar a quien quiera, o por salirse de la norma de alguna u otra forma. Traer su asesinato a la memoria sirve para recordarnos que la ‘LGTBIfobia’ sigue existiendo y matando, y queremos que deje de hacerlo”, reflexionó Casal tras el homenaje.

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