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El sector turístico pide fijarse en el modelo de Bilbao y San Sebastián para remontar

La captación de visitantes “en familia y con alto poder adquisitivo” y la mejora de la promoción serán “claves” para superar la crisis del virus

Turistas en el "Elogio del horizonte"

Turistas en el "Elogio del horizonte" Ángel González

El espejo en el que el sector turístico local quiere que se mire Gijón para crecer como destino está en el País Vasco, concretamente en Bilbao y San Sebastián. A su juicio, esas dos ciudades sirven de ejemplo y marcan el camino a la hora de establecer estrategias para captar turismo de calidad, fundamentalmente familiar y de alto nivel adquisitivo, en los próximos años. Para ello, los profesionales consideran clave un esfuerzo en materia de promoción que envidian a las capitales vascas y que hosteleros y hoteleros consideran imprescindible para Gijón. Además, urgen también a una mejora de las comunicaciones, que pasaría por la apertura de la variante ferroviaria de Pajares y por la ampliación de las conexiones del aeropuerto de Santiago del Monte, una vez que se supere la pandemia del coronavirus. Ocho de cada diez turistas que llegan a Gijón lo hacen en automóvil. El uso del avión y, especialmente, del tren no pasa de ser testimonial por la escasa competitividad de ambos medios para viajar a Asturias. Es algo que lastra frente a otros destinos.

Gráfico

Todas estas apreciaciones de por dónde debe avanzar el turismo de Gijón para crecer en cantidad y calidad figuran en las conclusiones de las mesas de trabajo organizadas con motivo de la redacción del plan de marketing turístico de la ciudad para el periodo 2021-2024, que acaba de ser presentado, y que en su práctica totalidad adelantó LA NUEVA ESPAÑA. Participaron en esas sesiones representantes de hoteles, restaurantes y otros locales de hostelería, además de agencias de viajes, profesores universitarios, colectivos vecinales y artistas. En total, unas 140 personas.

Mejorar la promoción y las comunicaciones, algo esto último que no depende de la administración municipal, son las principales peticiones que hace el sector local para relanzar el atractivo turístico de la ciudad a la salida de una pandemia que va a cambiar los gustos y las demandas de los visitantes. En este sentido, el plan de marketing que se va a poner en marcha de manera inmediata “venderá” a Gijón como un destino de litoral, pero “auténtico” y alejado de los grandes focos turísticos. Otras carencias en las que habría que trabajar, según se puso de manifiesto en las mesas de trabajo, son una excesiva estacionalidad derivada de una oferta muy centrada en la temporada de verano o la potenciación del turismo activo. Luego, el sector habla de otros aspectos que pueden ser más etéreos, pero no por ello menos importantes. Es el “creérselo” o el “venderse bien”.

La opinión mayoritaria es que Gijón debería centrarse en captar turismo familiar, entre otras cosas porque las estadísticas desvelan que se trata de uno de los ámbitos que ofrece mayor capacidad de crecimiento. En la actualidad, alrededor del 22 por ciento del total de visitantes que llegan lo hacen dentro de una familia con uno o más niños, mientras que casi la mitad del total de turistas acuden a la ciudad en pareja. También se ha detectado interés, incrementado por los efectos de la pandemia, en orientar la promoción hacia el mercado nacional. Según ha desvelado Daniel Martínez Junquera, director de Gijón Turismo, por lo que respecta al origen, la nueva estrategia municipal pretende consolidar mercados como los de Madrid, el País Vasco o Castilla y León, que se consideran ya maduros, pero echando también las redes en los de Andalucía, la zona de Levante y Galicia, donde se aprecia margen para crecer. En el ámbito foráneo, Portugal y el suroeste de Francia son los objetivos más inmediatos, aunque a medio plazo también se buscarán turistas en el norte de Europa, Estados Unidos (EE UU) y Asia.

Hasta el estallido de la pandemia, el 80 por ciento de los turistas en Gijón tenían procedencia nacional, con mayoría de Madrid (24%), País Vasco (14,7%) y Castilla y León (11,4%). Por lo que respecta al internacional, Francia aportaba el 18%, el 16% llegaba del Reino Unido y un 12% de Alemania.

Al tiempo que llaman a trabajar para acabar o limar las debilidades detectadas, los sectores implicados en el turismo estiman que Gijón también tiene que saber exprimir al máximo sus fortalezas, que no son precisamente pocas. La variedad de la oferta que se pone a disposición del visitante, el indudable atractivo de las playas, el paisaje y también el paisanaje, que será uno de los emblemas de la nueva estrategia de promoción, son aspectos que se consideran pilares para crecer, tal y como demuestran también las encuestas que se han venido realizando a los turistas en los últimos años. Se trata, en definitiva, de posicionar a la ciudad como un destino con personalidad propia y en el que el visitante disfrute como si fuera un gijonés más.

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