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Clava una navaja a un árbol, roba un puro y lanza patadas a dos viandantes

Un hombre acabó detenido tras protagonizar varios incidentes en pocos minutos entre la calle Claudio Alvargonzález y el Muro

Comisaría de Gijón, en una imagen de archivo.

Comisaría de Gijón, en una imagen de archivo.

Daños, amenazas con una navaja, el robo con fuerza de un puro y varias paradas a dos viandantes y una gran carrera en poco más de 400 metros hasta acabar esposado por la Policía. Este fue el sprint, físico y delictivo, que un hombre de 48 años protagonizó en apenas unos minutos el sábado por la tarde en entorno de la plaza del Marqués, para sorpresa de muchos de los paseantes, antes de ser detenido.

Todo este periplo comenzó alrededor de las seis de tarde, momento en el que un viandante se sorprendió al ver cómo este individuo se encontraba clavando una navaja en un árbol del paseo del puerto deportivo, en la calle Claudio Alvargonzález. Cuando le reprendió por esa actitud, el hombre esgrimió el arma contra él, le lanzó una patada y salió huyendo del lugar en dirección a la estatua de Pelayo. Como si de una yincana se tratase, el sospechoso llegó a la plaza del Marqués y abordó a tres mujeres, una mujer con sus dos hijas, de mediana edad, que estaban paradas con un puro en la mano que habían comprado para el marido de la señora. En ese momento, este hombre de 48 años agarró el puro, lanzó de nuevo una patada a la mujer y salió corriendo en dirección a la plaza Mayor.

Manifestaciones inconexas

En su busca fue también el primer afectado, el hombre que le recriminó que estuviese clavando la navaja en el árbol, que además había llamado a la Policía y les iba dando cuenta de todos los movimientos por teléfono. Fue el quien vio cómo en la plaza Mayor tiraba todas las mesas y sillas que encontraba a su paso, además de lanzar una patada a la puerta de acceso al Ayuntamiento. Después, se fue en dirección a la playa de San Lorenzo, lugar en el que acabó detenido por la Policía Nacional.

Los agentes intervinientes comprobaron cómo este hombre realizaba manifestaciones inconexas y parecía ciertamente aturdido. Tampoco llevaba documentación encima, pero sí la navaja con la que había amenazado a varias personas y que fue incautada por los policías. En comisaría se comprobó su identidad y los antecedentes por conducir bajo los efectos del alcohol y drogas. Según explicó se alojaba en un hospedaje de Carreño. Los calabozos de la comisaría de El Natahoyo fueron su última parada tras todo su periplo por el puerto deportivo.

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