El Ayuntamiento y el Principado han cerrado un acuerdo para hacer efectiva la medida número uno de las 25 que se enumeran en el recién aprobado plan del aire de la zona oeste de Gijón: la elaboración de un protocolo específico de actuación en ese ámbito en caso de que se produzcan episodios de contaminación. La activación del protocolo consensuado con el Gobierno regional corresponderá al gobierno local, pero las medidas a aplicar repercutirán en el ámbito competencial de ambas administraciones y también interpelan al Estado, más en concreto, a la Autoridad Portuaria.

El edil de Medio Ambiente, Aurelio Martín, anunció este acuerdo tras reunirse en Oviedo con la viceconsejera de Medio Ambiente, Nieves Roqueñí. El protocolo será presentado a las entidades vecinales de los barrios afectados y se abrirá a un proceso de participación pública antes de su aprobación definitiva. El protocolo específico para la zona oeste fijará diversos niveles de actuación en base al nivel de la alerta de cada ocasión y se organiza, como el vigente protocolo regional, en cuatro áreas: medidas de información, de tráfico, industriales y otros.

Eso abre la posibilidad, en el caso del tráfico, a opciones que van desde limitar las velocidades o prohibir el paso de vehículos pesados a reforzar el transporte público o hacer gratuito el desplazamiento en autobús. Las medidas previstas para las empresas son las del protocolo que el Principado aprobó en 2018, con intensificación de inspecciones, riego de viales, minimización de las operaciones de carga y descarga de graneles, medidas específicas de control de emisiones... Y en el capítulo de otros se incluyen desde el control de obras al de calefacciones o quemas de restos vegetales.

El río Piles. | Marcos León

El río Piles. | Marcos León

La idea es que la futura estación fija del Lauredal, tan reclamada por los vecinos, se incluye dentro de la red de puntos de medición cuyos datos son teniendo en cuenta a la hora de activar el protocolo por episodios de contaminación.

La reunión entre Roqueñí y Martín, y sus respectivos equipos de trabajo, también sirvió para hablar del río Piles. El compromiso del gobierno autonómico con la renaturalización del río gijonés pasará por incorporar recursos económicos a la mejora de la red de saneamiento que lo atraviesa y por reivindicar ante el gobierno central partidos económicas para la renaturalización en el marco de la petición de los fondos europeos del mecanismo de recuperación y resiliencia.

El Principado ya ha incluido en sus presupuestos un partida de un millón de euros para favorecer la financiación de las obras de reforma del colector del Peñafrancia. A finales del año pasado desde la Empresa Municipal de Aguas (EMA) se adjudicó la redacción del proyecto con el objetivo de ver las posibles mejoras a llevar a cabo en su funcionamiento estudiando en detalle el colector principal y, al tiempo, definir las obras para actuar de forma inmediata sobre el colector en La Guía para eliminar los vertidos que se producen en la desembocadura del arroyo La Pipa al río Piles. La intención municipal es actuar en ese colector en dos fases. Una primera en el tramo que va del Palacio de Deportes al Botánico pare rehacer de manera completar la conducción en esos 800 metros.

Las familias de los piragüistas grupistas visitan a los colectivos vecinales


Con un encuentro con la asociación vecinal de La Guía, las familias de los piragüistas del Grupo Covadonga inician hoy una ronda que les llevará luego a buscar también el apoyo de los vecinos de Somió, Viesques o Tremañes, en su defensa del anillo navegable para la practica deportiva. Las cerca de 40 familias, que impulsaron una recogida de firmas hace año y medio, dan un paso a más ahora en la defensa del deporte en busca del apoyo de los vecinos. “Ya nos ha dado su compresión y ayuda verbal, pero ahora queremos con esta ronda que quede materializado para que se permita la practica deportiva”, explica Cristina Olaguibel, una de las madres impulsoras de este movimiento. “Lo que hemos percibido es un respaldo total, nuestra iniciativa la ven mas que justa y viable, y lo que queremos es que se referente ese apoyo. Se puede decir claramente que no existe ningún problema de salubridad y que la práctica deportiva en el anillo navegable es algo que se puede hacer con garantías”, explica Olaguibel. La búsqueda de estos apoyos se produce cuando el verano asoma a la vuelta de la esquina, un periodo en el que la práctica del piragüismo llega a su auge. “El pasado fin de semana ya compitieron los más pequeños en Trasona. Por eso, es necesario que tengan este espacio en Gijón para entrenar”, cuenta Cristina Olaguibel, que reivindica el uso del anillo navegable por una cuestión de salud, al ensalzar los valores y beneficios del deporte. “Las piraguas no contaminan y favorecen el crecimiento de nuestros hijos. La salud es algo que está muy cotizado, es más importante que nunca cuidarla”, concluye.