Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

NMR presenta preconcurso para ofrecer a los acreedores un “plan de viabilidad”

La empresa sólo reconoce problemas de tesorería “las últimas semanas” y contratará a un mediador para negociar sus deudas

Cenizas en El Musel. El judicial no es el único frente que tiene abierto NMR por su actividad en El Musel. Medio Ambiente ha expedientado a la empresa por juntar 200.000 toneladas de cenizas de la térmica de La Pereda (materia prima para cementeras) entre el Muelle Norte –recuadradas en la imagen– y en la explanada de Aboño. En la imagen, el acopio, señalado en rojo.

Cenizas en El Musel. El judicial no es el único frente que tiene abierto NMR por su actividad en El Musel. Medio Ambiente ha expedientado a la empresa por juntar 200.000 toneladas de cenizas de la térmica de La Pereda (materia prima para cementeras) entre el Muelle Norte –recuadradas en la imagen– y en la explanada de Aboño. En la imagen, el acopio, señalado en rojo.

Natural Mining Resources 1926 (NMR), sociedad que patrocina al Real Oviedo y que el año pasado fue el principal operador de carbones en El Musel, ha presentado un preconcurso de acreedores que la compañía atribuye a que “se ha experimentado en las últimas semanas dificultades de tesorería derivadas de las sustanciales alteraciones de los mercados en los que viene operando y del contexto general de la crisis pandémica”. La firma dispone ahora de tres meses para llegar a acuerdos con los acreedores y evitar verse abocada a un concurso, negociación para la que va a contratar a un mediador profesional. NMR ha remitido a sus acreedores, proveedores y trabajadores un comunicado en el que elude citar expresamente la palabra preconcurso, aunque describe esa tramitación ante el juez.

La presentación del preconcurso de acreedores ante un juzgado mercantil de Madrid –comunidad donde tiene su sede social la empresa– tuvo lugar el pasado 30 de abril y tiene como efecto inmediato la paralización de los múltiples procedimientos de embargo que se habían iniciado por distintos acreedores en varios juzgados civiles de Gijón y Pozuelo de Alarcón (Madrid) y también en el juzgado de lo mercantil de Gijón. Además también se bloquea la posibilidad de presentar nuevos embargos.

Tras la presentación de aquellos embargos, varios juzgados ya habían ordenado averiguar el patrimonio de NMR, de cara a decidir qué activos trabar para cubrir deudas ya vencidas, en algunos casos millonarias, tal y como avanzó LA NUEVA ESPAÑA. La mayor parte de las reclamaciones de embargo –ahora paralizadas– obedecían al impago de documentos cambiarios. Una de ellas, en cambio, sólo se respaldó por facturas y otra documentación cuya reclamación de cobro no es automática, como sí lo son los pagarés o las letras. Pese a todo, en este último caso, el juez también aceptó adoptar medidas cautelares de embargo argumentando que NMR había estado incumpliendo obligaciones de pago desde septiembre del año pasado, a pesar de que la compañía defendió en la vista que era solvente al contar con unos fondos propios de 43 millones de euros.

Ahora, en el comunicado que NMR 1926 ha remitido a los acreedores, proveedores y trabajadores, la sociedad apunta en cambio que sus tensiones de tesorería se remontan sólo a unas semanas. Y además señala que “tales circunstancias no tienen por qué ser persistentes”, pese a lo que han optado por el preconcurso por prudencia ante la posibilidad de que la empresa “en algún momento pueda estar en condiciones de no poder cumplir regular y puntualmente sus obligaciones”.

Ese problema de liquidez deriva de una “reducción sustancial” de los ingresos de explotación, según el escrito de la compañía. Hace días, un representante de la empresa ya había indicado a este diario que tenían cuantías pendientes de cobro por discrepancias comerciales con clientes. Unas discrepancias relativas a la calidad de las entregas (en los contratos del sector se suelen establecer las características del mineral a entregar, como por ejemplo el índice de cenizas del carbón).

Tras anunciar al juez el preconcurso, la empresa dispone de tres meses para intentar llegar a “un acuerdo de refinanciación o, en su caso, una propuesta de convenio con los acreedores”. De hecho, la sociedad ya había llegado a acuerdos con algún acreedor para el aplazamiento de parte de la deuda. Si NMR logra pactar con los acreedores que en conjunto sumen la mayoría de la deuda, evitaría verse abocada a un concurso.

En su comunicado, NMR señala que está elaborando “un plan de viabilidad y refinanciación que garantizará la continuidad de su actividad empresarial” que será el que someta a la aprobación de todos sus acreedores y proveedores y sobre el que también informará a sus trabajadores. La empresa recalca que tiene “la firme determinación de superar en el corto plazo los actuales problemas de tesorería”, para lo que “el administrador único” de la compañía ultima la contratación de “un mediador profesional, de acreditada independencia y experiencia en este tipo de negociaciones” para impulsar la negociación, si bien mientras tanto serán los abogados madrileños de la compañía los encargados de tratar con acreedores, proveedores y clientes. NMR concluye haciendo un llamamiento: “Para que el proceso culmine satisfactoriamente será necesaria la mejor disposición de todos para obtener el mejor acuerdo y minimizar los posibles riesgos de empeoramiento de la situación general de la economía”.

El mes pasado, el barco “Tramp Lady”, que iba a transportar 47.000 toneladas de carbón de NMR a Amsterdam tardó diez días en abandonar El Musel y lo hizo dejando en tierra cerca de 18.000 toneladas, embargadas por el impago de un pagaré de 57.000 euros (deuda que se eleva a 80.000 euros incluyendo gastos intereses de demora).

Carbón mezclado, a térmicas extranjeras

NMR comenzó a operar en El Musel a finales de 2018, experimentando un crecimiento meteórico que le llevó a mover más de 4 millones de toneladas de graneles sólidos en 2020, sobre todo carbón. El principal negocio de la compañía en el Puerto es la importación de carbón ruso, su mezcla con mineral autóctono y la exportación de este material mezclado a térmicas de Marruecos y países asiáticos. Una segunda línea de negocio, menor, es la separación del carbón de más calidad para venderlo a empresas metalúrgicas extranjeras. La empresa anunció un proyecto para montar una terminal de minerales en el Muelle Norte, manteniendo sus instalaciones en la trasera de Ebhisa, y alcanzar los 10 millones de tráficos anuales en cuestión de pocos años. No sólo con carbón, sino con otros minerales abriendo minas y canteras por el norte de España.

Compartir el artículo

stats