El equipo de gobierno no ha dado el visto bueno a la propuesta de Ciudadanos de ampliar la exención en el cobro de la tasa de terrazas de hostelería más allá del final del actual estado de alarma. Ya que los pagos por este concepto son trimestrales formalmente la exención se prolongará hasta el 30 de junio pero no se prolongará. La decisión, avalada en las propias necesidades del Ayuntamiento de tener unos ingresos que le permitan normalizar su situación económica, ha sido duramente criticada por el edil Rubén Pérez Carcedo, promotor de la iniciativa.

“No entendemos que el Gobierno no acceda a algo que es justo, no se puede pretender que los hosteleros recuperen a la primera de cambio su normalidad fiscal mientras no se les permite recuperar la normalidad en sus negocios”, sentenció el edil. Para Pérez Carcedo “aliviar la presión fiscal” que soportan los hosteleros es una medida mucho más efectiva que la concesión de ayudas directas. Ahora mismo, lo que se ultima desde el Ayuntamiento, y en el marco de la concertación social, es una nueva línea de ayudas a varios sectores entre los que están, con un especial protagonismo en el reparto de esos fondos cuantificados en algo más de un millón de euros, los negocios hosteleros sin terraza.

Para el edil de la formación naranja, las arcas municipales están capacitadas para asumir dejar de ingresar por más tiempo esta tasa, que quedó anulada en marzo del año pasado. Los ingresos cuantificados por esta vía tanto para 2020 como para 2021 rondan el millón de euros. “250.000 euros al trimestre son perfectamente asumibles en lo presupuestario, porque aun hay siete millones de remanente disponible y en lo fiscal, al estar suspendidas las normas fiscales y no haber riesgo de incumplimento por un desajuste entre gastos e ingresos”, concretó al concejal de Ciudadanos.