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La madre del bebé de Nuevo Roces, con “maldad extrema”, confiesa el asesinato

Silvia Acebal reconoce el crimen para “evitar” la exposición pública de su familia l “No vamos a encontrar un por qué; era un niño no deseado y lo mató; las imágenes impresionan”, dijo la fiscal

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Juicio contra Silvia A. M por matar a su bebé a puñaladas ÁNGEL GONZÁLEZ

Serena, con la cabeza reclinada mirando hacia sus manos, esposadas sobre sus piernas cruzadas, y sin mutar el gesto. Ni siquiera cuando la fiscal incidió en las 53 puñaladas que le asestó a su bebé tras dar a luz en soledad en su piso de Nuevo Roces el 1 de agosto de 2019 gesticuló lo más mínimo. La gijonesa Silvia Acebal Martínez permaneció impasible hoy durante la primera sesión del juicio en la que asumió ser la autora del asesinato de su hijo recién nacido con un monosílabo. “Sí”, se limitó a responder. Lo hizo consciente de que la prisión permanente revisable, la primera que se impondrá en Asturias, es a lo que estaba abocada ante las contundentes pruebas en su contra y que, de esta forma, al menos, evitaría que su familia, “especialmente su hermana”, tuviese que declarar y exponerse públicamente al proceso judicial. “Hace unos meses que lo planteó, y ha querido evitar el dolor y el sufrimiento a su familia y a la familia de la otra parte. Desde el primer día es plenamente consciente de que se enfrentaba a la prisión permanente revisable y la decisión ha sido suya”, explicó a la salida del juzgado su abogado, Javier Menéndez Barbón, que ya en la sala de vistas le preguntó si había tomado esta decisión libremente y sin la influencia de terceras personas.

Silvia Acebal, nacida en Gijón en febrero de 1991, llegó hoy al Palacio de Justicia proveniente del Centro Penitenciario de Asturias, donde cumple prisión preventiva desde su arresto en septiembre de 2019. Está más delgada, pues en la cárcel practica deporte con asiduidad y ha perdido alrededor de quince kilos. “Está tranquila”, reconoció su abogado defensor a su llegada al Palacio de Justicia. Tras la elección del jurado popular (nueve personas más dos suplentes) entró en la sala de vistas de la sección octava de la Audiencia escoltada por dos policías y apenas cruzó unas palabras con su abogado antes de que la magistrada Elena Fernández González diese comienzo a la sesión. Fue la fiscal de la causa, Isabel Prendes, quien se dirigió en primer lugar al jurado (tras la lectura de los escritos de las partes) para exponer sus planteamientos sobre un caso “de extrema dureza”. El peor, confesó, en su trayectoria profesional. “Las imágenes son impresionantes; un niño perfectamente formado, tras nueve meses de embarazo, con 53 puñaladas y que murió desangrado”, describió la fiscal, quien incidió en que la joven le ocultó a todo su entorno que estaba embarazada. “No vamos a encontrar un por qué, pero era un niño no deseado, no lo quería y lo mató. Ella no tiene ninguna enfermedad mental, nada; lo único que tiene es maldad, maldad extrema. Tiene conciencia y voluntad de lo que hace”, explicó Prendes, apoyada en los informes forenses. Mientras, Silvia Acebal seguía impertérrita.

Ricardo González, el abogado de la acusación particular

Ricardo González, el abogado de la acusación particular Ángel González

La fiscal, que en su turno de palabra destacó “la impecable y extraordinaria labor de la Policía Nacional”, fue también la primera en preguntar a la acusada, que se limitó a responder afirmativamente si se reconocía culpable de los cargos, tal y como había avanzado ya su abogado. Cuando Isabel Prendes incidió en si había asestado 53 puñaladas a su hijo, como así reveló la autopsia, se cerró en banda y dijo que no respondería a más preguntas. Pasó de largo ante las cuestiones de Ricardo González, el abogado de la acusación particular, ejercida por su expareja, Daniel B. S., y volvió a decir “sí” a preguntas de su abogado cuando éste la interpeló para ver si su confesión respondía a una voluntad personal y sin interferencias de un tercero.

Igual de contundente que la fiscal se mostró hoy Ricardo González, que logró la exoneración en su momento del padre biológico del niño, Daniel B. S., y que ahora ejerce la acusación “para que se haga justicia”. “Mi cliente me dijo que en su momento no pudo proteger a su hijo y por eso estamos aquí”, señaló dirigiéndose al jurado. A su juicio, Silvia Acebal actuó “de forma fría y despiadada; privó de la vida a su hijo y también de su dignidad al tirarlo a la basura”, valoró tras indicar que la indemnización que le pueda corresponder al padre (ellos piden 105.000 euros y 50.000 euros la fiscalía) irán destinados al Hogar de San José.

Javier Menéndez Barbón, abogado de la acusada, a la entrada del Palacio de Justicia.

Javier Menéndez Barbón, abogado de la acusada, a la entrada del Palacio de Justicia. Ángel González

A mayor abundamiento de la frialdad de Silvia Acebal, Ricardo González (igual que la fiscal) incidió en que al día siguiente de aparecer el bebé en el contenedor de basura que tenían debajo de casa, en la calle Genaro Suárez Prendes, la asesina confesa se levantó a prepararle el desayuno a su novio porque era su cumpleaños. Y pocos días después del parto promovió irse de vacaciones a la zona de Levante con unos amigos, tal y como desveló LA NUEVA ESPAÑA cuando accedió al sumario del caso en enero del pasado año. “Su proceder ha sido inhumano, malvado. Son ustedes quienes van a dar voz a ese niño”, reflexionó Ricardo González ante el jurado popular.

Tras la vista, el abogado de la acusación calificó de “avance” el reconocimiento de los hechos por parte de Silvia Acebal. No obstante, matizó que no aprecia “signo de arrepentimiento ni contrición”. “Obedece a una estrategia dentro de las dificultades de la defensa de buscar un resquicio que pudiera aminorar su responsabilidad. No ha sido por un acto de recapacitación de su brutal acción y seguimos pidiendo la prisión permanente revisable, porque los hechos son merecedores de ello, y además como protección a la sociedad”, afirmó. “Esta persona estudió educación infantil para ejercer de profesora y no podría tener a su cargo a menores cuando ha sido capaz de privar de la vida a un hijo suyo”, añadió González. El niño fue enterrado con “el nombre de Alejandro”.

Está previsto que el juicio prosiga hoy con la declaración de los agentes de la Policía Nacional que participaron en la investigación. Testigos y forenses están citados para días sucesivos, pero el reconocimiento de los hechos podría acortar el juicio.

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