Los emprendedores gijoneses abarcan todos los campos y tienen propuestas para todos los gustos: desde nuevas fórmulas de publicidad en ascensores hasta reciclaje de componentes eléctricos o la elaboración de bikinis utilizando plásticos rescatados del mar. Un amplio abanico de propuestas sobre las que han trabajado en los últimos meses y que ayer se sometieron a votación para dar con la mejor idea de negocio dentro de la competición final del proyecto de formación “Impulsa MBA”. El primer premio fue para la idea de Héctor Morán, que ha puesto en marcha una pequeña planta para la cría industrial de medusas, como punto de partida para empezar a investigar en usos y aplicaciones de estos seres marinos.

“Estoy encantado, no me lo puedo creer porque había propuestas tecnológicas muy potentes, así que la alegría es doble”, indicó ayer Morán tras recoger los 3.000 euros de su premio. El gijonés, de 28 años, es oceanógrafo y trabaja en el Acuario de la ciudad. Fue precisamente en ese entorno donde acabó de dar forma a un proyecto con visión de futuro. “En los mares de nuestro país hay muchísimas medusas, sobre todo en el Mediterráneo, que se podrían aprovechar para muchas cosas, como la cosmética o la farmacia”, explica. Esa es su intención. Y de momento ha puesto en marcha el negocio con la idea de empezar a vender las medusas como mascotas, y como forma de financiación para investigaciones futuras.

El segundo premio, dotado con 1.000 euros, fue a parar a manos de José Manuel Agra y Manuela Miranda, quienes han puesto en marcha “Mirándagra”. Ambos son investigadores en discapacidad y comunicación y han desarrollado un brazalete que emite señales sonoras para que las personas con dificultades de lenguaje oral se comuniquen y mejoren su calidad de vida. Y los 500 euros del tercer premio fueron para la propuesta “Catlove”, una cafetería de especialidad en la que la sostenibilidad y la innovación en la elaboración de sus productos son la máxima de Josbert Azuaje y Astrid Martín con “Catlove”, con una filosofía de establecimiento que aspiran a expandir a toda España desde Gijón.

Además, hubo diplomas para el resto de propuestas, desde viajes para vivir una aventura de pesca, como la que propone Pablo Campo con “Sparidae Fishing & Trips”, hasta la apuesta de Diego Alonso por “Mailboxes Up “, una startup que nace con el objetivo de revolucionar el sector del buzoneo tradicional con códigos QR para acceder a la publicidad inserta en paneles digitales en espacios como ascensores de viviendas, hoteles, hospitales o empresas.

María Gil, por su parte, fue reconocida por su ayuda como consultora a profesionales y empresas, y Sara Cristina Espina y Fernando San José recibieron diploma por lanzarse a emprender con “Neonomad”, que pretende ser la comunidad de referencia de los nómadas digitales en España, proporcionando espacios de Coworking y coliving. Maite Prida ha desarrollado “Lob & Boc” para reutilizar lonas creando nuevos productos que diseñan a medida, y Elvira Pesquera es la autora de la marca “Nael Swimwear” con la que elabora de forma sostenible de ropa de baño para mujer priorizando el respeto al medio ambiente. Una filosofía a la que se han sumado Óscar González y Penélope Blanco con “R3: Recuperación y Reciclaje Avanzado de Componentes Electrónicos”. Todos ellos son sembradores de innovación.