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La carretera de Cenero donde han quedado atrapados cuatros camioneros en un mes por culpa del GPS

Jhony Ayala, el último afectado, pasó dos días atrapado mientras los vecinos le ofrecían comida y techo: "Se han portado muy bien conmigo"

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Un camión frigorífico se atasca en un camino rural de Gijón cuando intentaba acceder al polígono de Somonte

Se quedó atrapado la madrugada del martes al miércoles, sobre la una de la mañana, con su camión de congelados en una curva de la carretera de Sotiello a Porceyo, en la parroquia de Cenero. Y tras más de 48 horas casi sin salir de la cabina y con el motor en marcha, Jhony Ayala, el conductor del transporte, pudo regresar a Madrid tras ser remolcado por la grúa ayer por la tarde. Su espera se hizo más sencilla gracias a la labor de los vecinos, que le llevaron la comida, el desayuno y la cena y le dieron cobijo para poder hacer sus necesidades. “Se han portado muy bien conmigo”, desveló.

Jhony Ayala, natural de Perú, lleva trabajando en España desde hace dos años. Cuenta que ha visitado multitud de ciudades, pero que nunca antes había venido a Gijón. Su primera vez nunca la olvidará. Eran las 00.00 horas de la madrugada del martes al miércoles cuando estaba a punto de llegar a su destino, el polígono de Somonte. El navegador de su teléfono y el de su camión le indicaron que la mejor forma de llegar a su meta era la carretera de Sotiello a Porceyo, uno de los mayores puntos negros de toda la región para los transportistas. Esta semana, ya hubo otro camión que se vio en apuros y los vecinos de la parroquia señalan que el de Ayala es el cuarto que da problemas en el último mes. “Era de noche y no vi las señales de advertencia”, explicó el peruano.

La carretera de Sotiello a Porceyo obliga a tener mucha precaución para cualquier transporte. Pero es prácticamente imposible que un camión de grandes dimensiones pueda bajarla. Es angosta, está llena de curvas y tiene varias viviendas a los lados que dificultan la visibilidad. Para más inri, el final está coronado por un puente y un túnel porque el que a duras penas puede pasar un coche. El camión de Ayala quedó encajonado en una curva, como una pieza de un puzzle que se inserta de un manotazo. “Al ver la curva ya me di cuenta de que no podía pasar. Traté de arreglarlo, pero fue a peor la cosa”, relató.

Las ratoneras del GPS: dos camiones atrapados en una semana en el camino rural de Sotiello al polígono de Somonte LNE

Así las cosas, Ayala tuvo que esperar hasta ayer por la tarde antes de emprender el viaje de vuelta. La grúa fue a buscarlo hace dos días, pero con la lluvia no pudo hacer nada. Él mismo alertó a la Guardia Civil cuando se quedó empotrado. Para su desgracia, encima se llevó una multa. Al menos los vecinos echaron un cable al transportista, que no pudo moverse de la cabina en dos días para mantener prendido el motor y así mantener los frenos activos. También mantuvo encendido el motor de la cámara refrigeradora para no dañar la carga.

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