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La banda criminal que vendía drogas en Gijón enviaba las ganancias a Marruecos

El operativo policial permitió desmantelar nueve puntos de venta en bares y pisos de Pumarín, Ceares, El Coto, El Llano y El Bibio

Una macrooperación policial desmonta nueve puntos de venta de droga en Gijón, con 15 detenidos

La macrooperación policial contra el tráfico de estupefacientes en Gijón, a través de establecimientos hosteleros, domicilios y en la que han sido detenidas 15 personas, tal y como desveló LA NUEVA ESPAÑA en el mes de abril, ha llegado ya a su fin con un balance de dos kilos de hachís y cincuenta gramos de cocaína incautados además del precinto judicial de cinco de los bares utilizados para la distribución de la mercancía. A los procesados, tres de ellos enviados a prisión preventiva ante sus antecedentes, tienen edades comprendidas entre los 27 y 54 años, y se les atribuye los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública y, en algún caso, de blanqueo de capitales. Gran parte de las ganancias se enviaban a Marruecos, país de origen de la mayoría de arrestados, que colaboraban con dos dominicanos y seis españoles. De todos ellos, seis son mujeres que trabajaban como camareras, en su mayoría, en estos negocios repartidos por Pumarín, El Llano, Ceares y El Bibio.

La banda criminal que vendía drogas en Gijón enviaba las ganancias a Marruecos

Las investigaciones, llevadas a cabo por el Grupo de Estupefacientes de la comisaría de El Natahoyo, arrancaron en octubre del año pasado a raíz de las denuncias vecinales, que alertaban de la venta de drogas en un bar de Pumarín, un local en el que las redadas policiales ya se habían producido con anterioridad. Tras meses de averiguaciones, vigilancias constantes y la aplicación de grandes medios materiales y humanos, permitieron descubrir que, tras una familia de origen marroquí, dos hermanos junto a sus dos primos, existía una amplia red dedicada al tráfico de drogas en Gijón que utilizaban bares como punto de venta y distribución, además de dos pisos ubicados los barrios de El Coto y Perchera. Además, en El Llano, los agentes llegaron desmantelar un laboratorio de clorhidrato” de la cocaína para proceder a adulterar la sustancia para repartirla en pequeñas dosis.

Las labores, detallan fuentes policiales, resultaron “especialmente complicadas” dadas las prevenciones que tomaban los sospechosos. Por un lado, cambiaban su forma de operar con mucha facilidad y tomaban notables medidas de seguridad. A todo eso afectó que las restricciones en materia sanitaria por el coronavirus también incidieron en las pesquisas.

La pista de estos dos hermanos marroquíes, y sus primos, permitió tirar de un hilo que resultó ser mucho más largo. De hecho, gran parte del dinero que obtenían del tráfico lo enviaban hasta el reino alauita, donde los gestionaba otro de los hermanos de los sospechosos. Los agentes optaron por intensificar las labores de vigilancia hasta determinar cuánta gente pertenecía o colaboraba de una forma u otra con esta organización que operaba en Gijón desde el año 2018.

El pasado mes de abril, tal y como informó este periódico, comenzaron a producirse en varias fases las detenciones de los sospechosos tras realizar multitud de registros en domicilios y los establecimientos hosteleros. Entradas en las que colaboraron guías caninos de la Policía Nacional, especialistas tanto en detección de estupefacientes como de dinero. Más de 13.000 euros intervinieron, además de otras sustancias necesarias para tratar y manipular las sustancias que vendían. La investigación, además, estuvo bajo secreto de sumario hasta hace solo unos días.

Capacidad de distribución

En total fueron 15 las personas detenidas, con distintas responsabilidades. Entre todos ellos había seis mujeres. Tras prestar declaración en el juzgado, solo tres de ellos ingresaron en prisión debido a sus antecedentes, mientras que el resto quedaron en libertad, pero vinculados a la causa y a la espera de que la fase de instrucción permita llevarlos al banquillo por los delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal que les atribuye la Policía Nacional. Dos de ellos también tienen sobre la mesa el cargo de blanqueo de capitales, “ya que utilizaban los bares como empresas tapadera para blanquear sus ingresos ilícitos”, confirman desde la comisaría de El Natahoyo.

Los agentes del Grupo de Estupefacientes, que el año pasado desmantelaron 23 puntos de venta de droga en Gijón y detuvieron a 34 personas, aseguran que este grupo tenía capacidad para la distribución diaria de 100 gramos de hachís y cuatro de cocaína por cada uno de los nueve puntos de venta que ahora han sido desmantelados tras la investigación.


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