Las posibles modificaciones que se introduzcan en el plan de vías de la ciudad tendrán que pasar por los plenos del Ayuntamiento de Gijón y de la Junta General del Principado, aunque con distinto alcance en cada ámbito. En el caso municipal, y a instancias de Foro, la Corporación decidió ayer que cualquier cambio en el documento deberá ser aprobado previa y expresamente por el Pleno. En el Parlamento autonómico, el PP logró el apoyo unánime del resto de fuerzas de la oposición a una moción en la que se emplaza al consejero de Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, a que acuda a la Cámara para informar y debatir sobre esos hipotéticos cambios antes de que se hagan efectivos.

Además, de forma paralela, los populares también han registrado una solicitud de comparecencia urgente del presidente del Principado, Adrián Barbón, en el mismo sentido. Sin embargo, ambas iniciativas, defendidas por el diputado regional y presidente del PP de Gijón, Pablo González, tendrán carácter político y no decisorio. Contra lo previsto en el Ayuntamiento, el Pleno de la Junta debatirá, pero no votará si respalda o no la modificación del convenio y, en consecuencia, tampoco se posicionará de manera oficial sobre el nuevo emplazamiento de la estación intermodal.

Cualquier cambio del proyecto de plan de vías que modifique o sustituya el convenio firmado por las tres administraciones que conforman la sociedad Gijón al Norte hace dos años sí deberá ser sometido a la aprobación de la Corporación municipal. Ese requerimiento al equipo de gobierno era la base de la propuesta que ayer llevó al Pleno el portavoz de Foro, Jesús Martínez Salvador, como compromiso político y que fue aprobada gracias al apoyo de todos los partidos de la oposición municipal. Sólo votaron en contra los dos partidos que sustentan al gobierno de Ana González: PSOE e IU.

El cambio del convenio es obligatorio en cuanto la nueva apuesta de las tres administraciones socialistas para ubicar la estación intermodal en Moreda y el convenio vigente la fija frente al Museo del Ferrocarril. Desde la oposición se entendió que la Alcaldía pretendía hurtar el protagonismo al Pleno en esa toma de decisiones, al buscar un informe de la Secretaría General definiendo el órgano municipal competente en este caso. “La Alcaldesa ya dijo que lo traerá al Pleno pero quién es el órgano competente para decidir no es una cuestión de voluntad política sino de legalidad”, sentenció Marina Pineda en nombre del gobierno y advirtiendo de posibles problemas de nulidad en caso de que se obvie ese principio competencial.

Para Martínez Salvador, el cambio de planes sobre la estación supone un duro ataque a los compromisos consensuados para Gijón y acusó a la Alcaldesa “de hacerle el trabajo sucio al ministro” y prolongar la demora del proyecto un mandato más. El acuerdo plenario incluye la petición de finalizar la redacción del estudio informativo en marcha. Estudio donde se valoran tanto la opción de Moreda como la del Museo.

El PP regional sostiene en la Junta General que “cualquier cambio que se quiera impulsar en el convenio debe de cumplir unas condiciones mínimas”, Serían que “se haga con el mismo consenso político que el actual, que no disminuya el volumen de inversión de la administración central, que se elimine la barrera ferroviaria en la ciudad sin crear otras nuevas, que se mantenga el carácter intermodal de la estación, que se ubique en el sitio más céntrico posible y que no alargue los plazos más allá de los cuatro años ya perdidos”.

Los estudios para la declaración ambiental se decantan “ligeramente” por la opción de Moreda

Los estudios previos con los que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico decidirá la declaración de impacto ambiental de la futura estación intermodal de la ciudad concluyen que tanto la alternativa de Moreda como la del Museo del Ferrocarril resultan “ambientalmente viables”, sin generar ninguna de las dos “impactos críticos” sobre el terreno ni en la fase de construcción ni en la de explotación de la infraestructura. Eso sí, los técnicos a los que el Ministerio de Transportes encargó los informes sostienen que, aunque no se detectan diferencias destacables, la solución de Moreda resulta “ligeramente más favorable desde el punto de vista ambiental”. Una de las causas principales de que los expertos se decanten inicialmente por Moreda radica en que consideran “previsible” que las obras en la parcela de las inmediaciones del Museo conlleven la aparición de un importante volumen de tierras contaminadas. En la fase de explotación, los impactos previstos en ambas alternativas son “compatibles o nulos”.