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Las sanciones por los disturbios del derbi de 2017 junto a El Molinón, anuladas por el juez

Diez de los 26 señalados, entre los que están los 15 que esperan la vía penal, logran revocar las multas al “existir dudas” sobre su implicación

Llegada del Sporting al derbi de 2017 en El Molinón.

Llegada del Sporting al derbi de 2017 en El Molinón. Julián Rus

Todos los aficionados rojiblancos sancionados en vía administrativa por su supuesta implicación en los disturbios previos al derbi regional celebrado en septiembre de 2017 (el primero disputado en El Molinón tras los años del Real Oviedo alejado del fútbol profesional) y que recurrieron a los tribunales han logrado que el juzgado deje sin efecto las multas de hasta 6.000 euros que les impusieron por no ser las mismas conforme a derecho. En total son diez los afectados a los que se les reintegrará el dinero y ocho de ellos han conseguido también que el Juzgado de lo contencioso-administrativo número 1 de Gijón imponga las costas del proceso a la Delegación del Gobierno en Asturias.

Los hechos que motivaron estas sanciones ocurrieron con la llegada al estadio de la plantilla del Real Sporting. El autobús, dada la gran afluencia de aficionados, quedó parado en la avenida del Molinón, y cuando la Policía trató de hacer hueco para que reanudasen la marcha dio comienzo una trifulca con lanzamiento de todo tipo de objetos a los agentes incluido. Las pesquias señalaron como responsables de los incidentes a 26 personas, pero de esa lista hay que restar los 15 aficionados cuya responsabilidad era mayor y que fueron por la vía penal. Son los quince ultras que están a la espera de un nuevo juicio después de que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias anulase la primera sentencia contra ellos.

De los once restantes solo uno de ellos optó por no recurrir esta sanción de Delegación de Gobierno que, en virtud de la ley contra la Violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el Deporte, les impuso hasta 6.000 euros de multa y la prohibición de acceder a cualquier recinto deportivo por periodo de dos años. Los otros diez aficionados rojiblancos, representados por el abogado Guillermo Calvo, sí recurrieron, entre otros argumentos porque ni siquiera estaban en los aledaños del estado. Ahora, más de tres años y medio después de los incidentes en El Molinón, han logrado que les den la razón.

Los motivos en los que se basan estos fallos es que “no resulta probada la intervención” de los sancionados aquel día, “toda vez que no fueron identificados ni reconocidos in situ, sino que se procedió a su identificación en sede policial a partir de un oficio y acta de incidencia donde figura su nombre, pero no resulta indubitada su identidad”. En suma, “existen dudas sobre la identidad de la persona a la que se le reprocha la acción”. De hecho, a muchos de ellos se les atribuía el hecho de ser “uno de los más activos del grupo Ultra Boys”, pero sin precisar en ningún momento cuál había sido “su participación activa” en el altercado con la Policía. Además, que los denunciados hubieran podido formar parte del grupo que cometió tales actos “no implica que, individualmente, cometiera alguna o todas las conductas descritas”. Por todo ello prevalece en todos los casos el derecho a la presunción de inocencia, lo que deja sin efecto esas diez sanciones.

Por otro lado, en lo relativo a la vía penal para esclarecer lo ocurrido en los prolegómenos del partido, se está a la espera de un nuevo señalamiento para los quince acusados procesados por la vía penal. Se enfrentan a los delitos de desórdenes públicos, atentado a agente de la autoridad y lesiones.

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