Olaya Suárez Magdalena fue la primera alumna del IES Jovellanos premiada con el galardón “Aurelio Menéndez-Mercedes García Quintana” al mejor expediente de Bachillerato del centro. Un reconocimiento muy reputado entre los estudiantes, que se entrega con pompa en un acto oficial cada mes de septiembre y al que acudió en aquella primera edición el orgulloso abuelo de la joven, el pintor Julio Magdalena. Fue en esa entrega de premios donde el artista, considerado un maestro y referente de la pintura asturiana, “se quedó prendado del instituto y de su forma de trabajar”. “Era un hombre que valoraba mucho la formación”, explicaban ayer sus hijas Julia y Carmen Magdalena. Desde aquel día no dejó de rondarle la idea de que uno de sus cuadros tenía que estar colgado en el centro. “Era una ilusión que tenía”, añaden. También ayer, se produjo la donación de otro cuadro, realizado por el profesor de Plástica Rafael Rollón.

Rafael Rollón con su “Jovellanos”.

Y ayer, después de varios años y, lamentablemente, después de su fallecimiento, en 2020, se hizo efectiva la donación de una de sus obras, que pasará a formar parte de la pinacoteca del instituto. Se trata de “El estudiante”, un óleo sobre lienzo en el que se representa “el desgaste que supone el estudio”. “El personaje de la obra, representado con gafas, vive la tensión que le genera la posibilidad del suspenso, siempre rondando su cabeza y representado mediante una calabaza que le vuelve frágil, con endebles palillos a modo de extremidades”. Es la descripción que ayer hacían las hijas del pintor en el acto de cesión del cuatro al centro, un pequeño homenaje a su figura. “Es un orgullo para nosotras; la pena es que no haya estado aquí para disfrutar cumpliendo su voluntad”, indicaban las hijas. La obra ha sido colocada estratégicamente en las escaleras del centro para que los alumnos la vean al pasar, como explicaban el director del IES, Juan Carlos Ayllón, y la secretaria, Mila Madiedo.

No menos estratégica y significativa ha sido la segunda donación que formalizó ayer el centro. En este caso, se trata de un retrato reinterpretado de Jovellanos, obra del profesor de Plástica del instituto Rafael Rollón, destacado artista con decenas de premios y exposiciones a sus espaldas. Se trata de una creación colorida, que muestra al ilustrado como lo representó Goya en su célebre retrato, pero lleno de luz y con varios trazos de color. “Es una satisfacción, me apetecía que estuviera aquí, creo que es la mejor ubicación”, reconocía el artista, que esta vez ha dado clase en el centro como interino.

La lista de estrenos del IES Jovellanos se completó ayer con otra donación, aunque en este caso no es artística. La junta directiva de la Asociación de Madres y Padres deja su cargo al finalizar este curso y con el dinero que tenía como remanente ha adquirido 25 equipos informáticos completos que han sido destinados a la renovación de una de las aulas de Nuevas Tecnologías del centro.

Tal y como relataban Carmen Díaz y Rosa Hernández, se trata del mejor legado que podrían dejar al centro, tras varios años de labor entre los que, entre otras muchas cosas, dieron impulso a un banco de libros que el curso pasado repartió 3.000 ejemplares.