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El acusado de abuso a un niño de 12 años: “Éramos amigos, jugábamos al escondite”

El procesado, de 26 años, niega las relaciones sexuales con el menor, que asegura que le obligaba a bajarse los pantalones para hacerle felaciones

Juzgados de Gijón

Juzgados de Gijón

“Me lo presentó mi prima, que era compañera suya en el colegio, y nos hicimos amigos, pero nunca abusé de él ni le practiqué ninguna felación. El día que llegó la Policía el chico había ido a orinar y al volver me empezó a restregar su pene por la cara”. Esta es la explicación que un vecino de Gijón de 26 años, natural de Venezuela, ofreció ayer al tribunal de la sección octava de la Audiencia para negar el delito de abuso sexual continuado a un niño de doce años por el que afronta una condena de diez años y medio de cárcel (once solicita la acusación particular), además del pago de 5.000 euros por los daños morales provocados al menor, que sigue a tratamiento psicológico.

El vínculo entre el procesado, que cumple prisión provisional por estos hechos y que ayer declaró esposado y escoltado por la Policía, y su víctima comenzó a principios de 2020, merced a la sobrina del acusado, amiga del niño. Este individuo comenzó a estar con su grupo de amigos, y acabó ganándose la confianza del menor. “Llegué a España buscando un futuro mejor y mi prima me presentó a sus amigos, con los que iba al parque o jugábamos al escondite, pero él también me escribía para quedar a veces. A solas con él estuve muy poco, y nunca escondidos”, describió el acusado, Luis Fernando P. S.

Uno de esos días, el 22 de junio de 2020, cuando se encontraban los dos solos en una zona apartada de la avenida de la Constitución, una vecina alertó a la Policía Nacional sobre las 16.40 horas de que había un hombre manteniendo relaciones sexuales con un menor y que no era la primera vez que les veía. Los agentes que intervinieron explicaron la escena ayer en el juicio, que se celebró en audiencia pública. “Mi compañero y yo fuimos cada uno por un lado, al llegar vi al niño con los pantalones bajados y este hombre sentado a la altura de los genitales del menor”, describió el agente, en versión similar al otro interviniente. Al acusado también le incautaron una cuchilla de afeitar.

¿Cómo reaccionaron entonces los dos? “Al principio dijeron que no pasaba nada y que no era lo que parecía, pero cuando les separamos y el niño se quedó solo conmigo comenzó a llorar y a explicar que era el tío de una amiga que desde hacía un año le obligaba a mantener esas relaciones y le amenazaba con represalias si no lo hacía”, detalló el policía. Fue entonces cuando se detuvo a Luis Fernando P. S. y se sometió al niño a una exhaustiva exploración. La madre del pequeño, que ayer también declaró en vista, denunció los hechos y este hombre ingresó en prisión hasta el juicio.

La versión del niño, ahora de 13 años, vino a confirmar la tesis que sostienen tanto el fiscal como la acusación particular. Declaró detrás de un biombo, reconociendo eso sí a la persona sentada en el banquillo como el autor de los abusos sexuales que sufrió “en muchas ocasiones”.

La primera de ellas fue en un parque del barrio de Santa Bárbara. “Solíamos quedar todos juntos, pero fuimos cogiendo confianza y empezamos a salir solos. Ese día empezó a llover y nos refugiamos en un soportal, y ahí me bajó los pantalones y me empotró contra la pared. Todo empezó antes de la cuarentena por la pandemia y luego lo retomó”, explicó de forma concisa el niño, que también desveló que la cuchilla intervenida al procesado “era para rasurarme”. El menor se oponía a estas prácticas sexuales, “pero me obligaba”, expuso.

Fruto de esta experiencia, el niño está a tratamiento y su psicóloga detalló ayer ante el tribunal la credibilidad del relato del menor. “Se le ve abrumado, cohibido por los hechos y siente vergüenza por todo lo ocurrido; además tenía miedo a contarlo por si no le iban a creer o por las amenazas”, detalló la psicóloga, que dio plena credibilidad a los episodios vividos por el pequeño.

El juicio, tras estos testimonios, tuvo que aplazarse al no comparecer la mujer que había alertado de los abusos en la avenida de la Constitución. Se fijará otra fecha por tanto para finalizar el juicio. Este hombre afronta diez años y medio, pero el fiscal solicita que cumpla 5 años y luego sea expulsado de España durante ocho años.

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