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La brigada "Anti-Okupa" asalta el mercado asturiano empezando por Gijón

La ciudad acoge la primera empresa de la región especializada en desalojos exprés

Un trabajador de la empresa, cerrando la entrada a una casa.

Un trabajador de la empresa, cerrando la entrada a una casa.

La proliferación por todo el país de casos de ocupación de viviendas ha hecho emerger como respuesta toda una industria especializada en llevar a cabo los desalojos. “Desokupamos” es la primera empresa de estas características que se instala en Asturias, concretamente en Gijón, para actuar en toda la zona norte, desde Cantabria hasta Galicia pasando por Castilla y León. “Teníamos una empresa de seguridad, pero muchos clientes comenzaron a tener problemas en el sector inmobiliario con los ‘okupas’, y por eso montamos esta empresa”, explica David Hernández, asturiano y uno de los promotores de esta firma con origen en Andalucía. “De un tiempo para aquí empezamos a recibir llamadas de bufetes de abogados, por la lentitud de los procesos judiciales para ‘desokupar’ viviendas, y cuando la demanda ha sido la suficiente para montar una delegación en el norte optamos por Gijón”, confirma.

Las acciones que llevan a cabo parten de la investigación de sus clientes. “Los derivamos a nuestro gabinete jurídico, que les exige toda la información del inmueble, su propiedad y que en efecto se trata de un caso de ‘okupación’ y no de un inquilino en situación precaria. Y lo verificamos todo antes de actuar”, detalla David Hernández.

Una vez comprobado todo –en Asturias ya han llevado a cabo trabajos– se ponen en marcha. “Intentamos primero hablar con los okupas, advirtiéndoles que están cometiendo un delito, y les decimos que si salen inmediatamente se evitan la denuncia. Si actitud no es colaborativa se monta un control de acceso con seguridad privada y el que salga ya no podría volver a entrar. Es algo totalmente legal”, señala.

La situación de ocupación en Asturias, reconoce Hernández, no es tan grave como en otros territorios. “En la zona de Levante o Andalucía podemos tener entre diez y veinte casos a la semana, pero aquí cada vez se está sumando más gente porque hay muchas personas desesperadas que buscan la solución que nosotros damos”, concluye Hernández.

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