Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Más de 600 motoristas reclaman en Gijón carreteras más seguras: "Nos vemos discriminados por los coches, somos como hormigas"

Gijón, al igual que otras 26 ciudades españolas, acoge una caravana para reivindicar la mejora de los viales

56

Concentración motos en Gijón | Marcos León

Emulando a la serpiente multicolor ciclista, una caravana de seiscientos motos -según los organizadores-, en un recorrido de cerca de ocho kilómetros por las calles de Gijón, se unieron para reivindicar a las administraciones que cumplan con su obligación de preservar el buen estado de las carreteras y se protejan todos los guardarraíles, para evitar mutilaciones y muertes para aquellos motoristas que sufran accidentes. La convocatoria de la Unión Internacional en Defensa de los Motociclistas (IMU), que se celebró en 27 ciudades españolas, contó en Asturias con cerca de un millar de personas, ya que a la cita en la mayoría de los casos los motoristas acudieron con compañía, como Antonio Lago, que llevó de “paquete” a Silvia Carrera. “Las motos nos vemos discriminadas, los coches no nos respetan, somos como hormigas en una acera que no miran para nosotros y nos pisan”, lamentó Lago.

Los amantes de las motos se reunieron poco antes del mediodía en la Plaza del Humedal de Gijón, donde empezaron una ruta que les llevó por varias calles de la ciudad, y con una parada intermedia en el Paseo del Muro, para ahí alzar los cascos, y guardar un minuto de silencio por los compañeros motoristas fallecidos. Tras un año de parón por el covid recuperaron esta concentración para reclamar su espacio. “Pedimos que se reconozca la moto como un vehículo eficiente, de baja contaminación y alta movilidad”, explicó Bernardo Vives, delegado para Asturias de IMU. “No queremos que se nos criminalice desde la DGT”, señaló durante la lectura de un manifiesto, en el que también incidió en la necesidad de que el estado de conservación de las carreteras sea el adecuado: “Es clave que se señalicen los peligros, la pintura esté en buen estado y no se inventen obstáculos”.

Manifestación de motoristas en Gijón Marcos León

Como si de un domingo cualquier se tratase, los colegas de “Hijo del caos”, se reunieron para salir con sus motos, previa parada en la concentración. Javier Arias, Guillermo “Legi” Braña, Tony Martín, David Navas, Alejandro Iglesias, Yoel Iglesias e Isaac Alonso son sus integrantes. “Siempre disfrutamos de la moto con seguridad, es una forma muy especial de conocer lugares nuevos y comer bien”, explican antes de añadir un temor para el futuro: los peajes en todas las carreteras. “Si sale adelante esa medida será un peligro las nacionales, que es por donde pasamos, porque habrá mucho más tráfico de vehículos, perderemos seguridad”, indican.

Amistad y familia. Son dos términos que van unidos sobre las dos ruedas. Joaquín Fernández Díaz, después de cuatro décadas y ocho motos diferentes, disfruta viendo como su hijo Ángel, de 18 años, sigue sus pasos. “Es una sensación de libertad la que te da la moto”, cuenta antes de dar su punto de vista sobre el futuro de este medio de transporte: “Estamos muy mal vistos, como los ciclistas, y estamos desprotegidos, se necesita más seguridad fuera, porque lo que son las motos en sí ha mejorado mucho en estos 40 años, con cascos muchos más buenos, airbags, o más sistema de protección”. Ángel, su hijo, escucha atento, mientras añade también algunos de los motivos por los que cree que entre la juventud no cala tanto hoy en día montar en moto: “Ahora prefieren un buen móvil o una consola”.

Instantes antes de arrancar la marcha, con la lectura del manifiesto, llegaron las dos últimas peticiones del día: subir los límites de velocidad a 130 kilómetros por hora, y que se permita circular en zonas de bajas emisiones. “Una Vespa de hace 30 años no contamina lo mismo que un coche de esa época. No se le puede poner la misma etiqueta, tiene que permitirse la circulación de todas las motos”, concluye Vives.

Compartir el artículo

stats