Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El acusado de retener a una mujer para tener sexo: “Creí que ella me quería”

El procesado, que afronta cinco años, afirma que se desnudó y masturbó en presencia de la denunciante en su casa de Villaviciosa, “pero no la forcé a hacer nada”

El acusado, en el banquillo, ayer por la mañana en la sección octava de la Audiencia, con sede en Gijón.

El acusado, en el banquillo, ayer por la mañana en la sección octava de la Audiencia, con sede en Gijón.

“Ella me abrazaba, me daba besos y yo me enamoré, pensé que ella me quería, pero no la forcé a hacer nada”. Con estas palabras trató de defender esta mañana su inocencia el vecino de Piedras Blancas acusado de retener y agredir a una mujer a la que había llevado a su casa de Argüero, en Villaviciosa, para mantener relaciones sexuales con ella bajo el pretexto de que le ayudase a recoger las manzanas de su finca. Afronta por estos hechos cinco años de cárcel, pero ayer solicitó su libre absolución asegurando que no le había hecho nada. La mujer, por su parte, no acudió a declarar y se reprodujo la versión de los hechos que había dado durante la fase de instrucción.

El procesado, de iniciales F. G. F., explicó que por mediación de una amiga suya había conocido a la denunciante, una mujer colombiana que había llegado a España buscando trabajo y que se desplazó hasta Asturias al contar con su ayuda. “Estuvo nueve días en total, ella limpiaba la casa, lo hacía muy bien y lo tenía todo limpio; se iba a quedar hasta que encontrase trabajo”, argumentó este hombre, que solo respondió a preguntas de su abogada. Primero estuvieron en Piedras Blancas, y luego en una cabaña que el acusado tenía en Argüero. Una de esas noches este hombre se desnudó y se masturbó delante de ella con la intención de mantener relaciones sexuales. “No me dijo que parase ni que quería irse; me estaba grabando en vídeo y pensé que era parte del juego”, relató. No llegaron a consumar y cada uno se fue a su cuarto, explicó.

El relato de la mujer, reproducido, sostiene en cambio que este hombre trató de aprovecharse de ella. “Me decía esto es para ti, señalando a sus genitales; yo me escondí en la habitación porque no me dejaba salir de la casa”, argumentó. Tanto el acusado como la Guardia Civil explicaron que la puerta de la vivienda tenía solo un pestillo y que en ninguna habitación había cierre. El juicio quedó visto para sentencia.

Compartir el artículo

stats