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Las guarderías de Pumarín y Roces, obligadas a suspender la matrícula por obras

Las familias se movilizan y piden explicaciones al Principado, titular de los jardines de infancia

El jardín de infancia de Roces.

El jardín de infancia de Roces. Marcos León

Los jardines de infancia de Roces y Pumarín no pueden abrir matrícula para el próximo curso por orden del Principado debido a unas obras que se pondrán en marcha en las instalaciones. Las familias de ambos barrios han empezado a movilizarse para pedir explicaciones a la Consejería de Bienestar Social, de la que dependen estos equipamientos.

La situación se repite en los centros de Jardín de Cantos, en Avilés, y de La Carisa, en Oviedo, y los padres temen que se trate de una maniobra para dejar sin funcionamiento los jardines de infancia, que en el caso de Gijón tienen especial relevancia: entre ambos centros suman 120 plazas y prestan un servicio que las familias consideran “esencial”, toda vez que refuerzan la red de centros educativos municipales de 0 a 3 años.

La situación que se les plantea ahora a ambos centros, con 70 plazas en el caso de Roces y 50 en el de Pumarín, es tener que seguir la actividad sólo con los niños que ya tenían durante este curso, sin matricular a nuevos alumnos, lo que les dejaría con sólo unos 9 niños.

En el curso que está a punto de finalizar, la matrícula fue exigua, porque muchas familias optaron por dejar a los pequeños en casa ante las dudas surgidas por el covid. Pero con el regreso de la normalidad, muchos padres esperaban poder matricular a sus hijos en estos centros a partir de septiembre, y se han topado con la imposibilidad de hacerlo ante el inicio de unas obras que “no sabemos cuánto durarán ni si afectarán a todo el curso o se podrá retomar el curso dentro de poco”, lamentan. En Roces y Pumarín, siempre ha habido lleno de matrícula, y por eso los afectados temen que, si no se ponen en marcha estas instalaciones, muchas familias se puedan quedar sin alternativas para la conciliación para la vida familiar y laboral, habida cuenta además de que en los centros municipales casi siempre hay lista de espera en 0 a 3 años.

Por todo ello, los padres se están movilizando para que el Principado clarifique sus planes de cara al próximo curso, la duración de los trabajos previstos en los centros y la posibilidad de que más adelante se pueda abrir la matrícula. Para ello han puesto en marcha una recogida de firmas para evitar cualquier posible desmantelamiento de los centros.

Los jardines de infancia del Principado se organizan por unidades, en función de la edad de los niños hasta los 3 años. Los centros suelen abrir sus puertas alrededor de las 7.30 horas para facilitar la conciliación, y permanecen activos hasta pasadas las cuatro de la tarde. Los niños pueden desayunar, comer y merendar, en todo momento al cuidado de personal cualificado con el que desarrollan trabajos y realizan tareas de aprendizaje igual que en cualquier guardería o escuela infantil. Cierran sus puertas solo en el mes de agosto, siguiendo el calendario laboral.

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