Los cazaminas de la Armada “Tajo” y “Segura” (este último da nombre a la clase de ambos buques), hicieron ayer escala logística en El Musel, atracando en el segundo espigón y sin que fuera posible organizar jornadas de puertas abiertas a la ciudadanía, como suele hacer la Armada, debido a las medidas de prevención obligadas por la pandemia del coronavirus.

Ambas embarcaciones tienen una eslora de 54 metros por 10,7 de manga, una autonomía de 2.000 millas náuticas y un desplazamiento de 550 toneladas. Los dos cazaminas que visitaron El Musel forman parte de la primera escuadrilla de medidas contra minas, integrada por seis cazaminas construidos en los astilleros de la empresa nacional Navantia en Cartagena en plástico reforzado con fibra de vidrio para reducir su firma magnética.